Tormenta solar azota la Tierra, podría afectar telecomunicaciones

 

Una gran tormenta solar afecta la Tierra y amenaza las telecomunicaciones, además origina auroras boreales en zonas inusuales, como Nueva York.

 

Una barrera de partículas solares fue detectada por investigadores. La tormenta es fuerte moderada, de intensidad G2 y G3, en su momento más álgido, en una escala de 1 al 5. La tormenta solar ha sido exacerbada por una “grieta” en el campo magnético de la Tierra.

 

Las llamadas “luces del norte” o auroras boreales podrían extenderse más allá del Círculo Ártico y podrían verse más al sur, como Michigan, Minnesota o Nueva York, en Estados Unidos,  y Escocia, en Reino Unido.

 

La intensidad de esta tormenta solar puede afectar las radiofrecuencias y dificultar las comunicaciones e incluso provocar apagones en altas latitudes.                                                                                                                                                                                                                                                                                          

GRIETA EN EL CAMPO MAGNÉTICO DE LA TIERRA

Según datos de Express, la razón por la que esta tormenta ya tiene efectos sobre la Tierra es que hay una “grieta” o apertura en el campo magnético de nuestro planeta y el viento solar se ha filtrado en la magnetósfera.

 

La magnetósfera de la Tierra es una capa formada por la interacción del magnetismo de la tierra y el viento solar. Se extiende por encima de la ionósfera, más arriba de los 500 kilómetros de altura.

 

Esta capa protege a la Tierra de la llegada de radiación, especialmente del viento solar, y también de una parte de los rayos cósmicos, desviando las partículas cargadas hacia los polos magnéticos a través de mecanismos de reconexión electromagnética, lo que causa las auroras australes y boreales.

 

LUCES DEL NORTE

Usualmente, este tipo de tormentas no representan ningún peligro y comúnmente resultan en la formación de las llamadas “luces del norte”. Sin embargo, a veces el flujo de partículas puede ser tan grande que provoca que la atmósfera terrestre se expanda, debido a que calienta su capa exterior.

 

Mientras la atmósfera terrestre se expande, las señales de satélite enfrentan dificultades para llegar a la tierra y esto afecta la navegación GPS, las señales de teléfono celular y la televisión satelital.

 

Adicionalmente, estas partículas pueden causar corrientes en la magnetósfera y acumular energía en las líneas de corriente eléctrica, esto podría generar sobrecarga en transformadores y estaciones eléctricas.