SE ENFRENTAN  EI Y BOKO HARAM POR NOMBRAMIENTO DE NUEVO LÍDER

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 Abubakar Shekau, líder del grupo terrorista nigeriano Boko Haram, ha desmentido hoy en un video el cambio de liderazgo en la organización que anunció el Estado Islámico (EI), lo que ha demostrado  la existencia de profundas divisiones entre los yihadistas.

Ayer, el EI comunicó en una de sus revistas afines el nombramiento de Abu Musab Al-Barnawi como nuevo dirigente de Boko Haram, organización  que el año pasado anunció su adhesión formal al EI.

Empero , en una grabación  que retomaron  medios locales nigerianos, Shekau ha insistido hoy que él  continua siendo el líder de los terroristas nigerianos.

“Quiero que el mundo sepa que todavía mantenemos nuestra ideología y estamos unidos al Corán. No nos desviaremos ni nos sublevaremos. Continuaremos con nuestra causa por Alá”, aseguró  Shekau en las imágenes.

Esta disputa  por el poder revela la división interna que atraviesa Boko Haram y su líder, Abubakar Shekau, que el año pasado anunció la adhesión formal del grupo nigeriano al EI y juró lealtad a su líder, Abu Bakr Al Bagdadi.

“Juramos lealtad al califa de los musulmanes, Abu Bakr Al Bagdadi, y lo vamos a escuchar y a obedecer tanto en tiempos de prosperidad como en tiempos de dificultad”, aseveró el 7 de marzo de 2015 el líder de Boko Haram.

Por su parte, el Gobierno nigeriano afirmó  que lo acontecido  en las últimas horas es “propaganda barata” de los terroristas, que nada pueden hacer ante la ofensiva militar lanzada por el Gobierno para acabar con ellos.

“Nada traerá de vuelta a los terroristas, ni siquiera la ilusión del Estado Islámico”, aseguró  el ministro nigeriano de Información, Lai Mohammed.

Pese a haber perdido ante el Ejército nigeriano buena parte de los territorios que controlaba, Boko Haram, que lucha por imponer un Estado islámico en el norte de la nación, sigue cometiendo atentados en Nigeria y en países vecinos.

Desde 2015, Boko Haram ha ampliado su área  de operaciones al lago Chad, área difícil de controlar por la porosidad de las fronteras entre Nigeria, Camerún, Chad y Níger donde ha cometido decenas de atentados suicidas.

En los más de seis años que dura el conflicto, ha asesinado a más de 12.000 personas, según estimaciones gubernamentales -aunque otras fuentes elevan esta cifra a más del doble- y han obligado a más de 2,5 millones de habitantes a huir de sus casas.