¿Sabías que a partir de 2019, un Kg. ya no pesará un kilo?

 

El kilo es una de las cuatro unidades de medición básica, junto con el amperio, el kelvin y el mol, que serán redefinidas por la Conferencia General Sobre Pesos y Medidas (CGPM) justo esta semana.

 

La decisión será tomada en el Palacio de Versalles de París con el objetivo de definir las medidas de acuerdo a una relación constante y fundamental, y no de manera arbitraria como hasta ahora.

 

Estos cambios serán de gran ayuda para las investigaciones científicas que requieren un elevado nivel de precisión en sus cálculos.

 

EL NUEVO SISTEMA DE MEDIDAS

Entrará en vigencia en mayo del 2019 y permitirá realizar experimentos para relacionar las unidades de medida con constantes.

 

Un kilogramo equivale a la masa que tiene un cilindro de cuatro centímetros de platino iridio fabricado en Londres -conocido como Le Grand K– y  se conserva guardado desde 1889 en una caja de seguridad en Francia. Sin embargo, este kilo ha perdido en un siglo 50 microgramos.

 

Todas las balanzas del mundo se gradúan en función a este kilo original, por lo tanto, cuando se calcula el peso, se hace de manera incorrecta. En la vida cotidiana estas diferencias mínimas no tienen ninguna importancia, pero en cálculos científicos que requieren de una precisión exagerada, las consecuencias pueden ser enormes.

 

LA NUEVA UNIDAD SE MEDIRÁ CON LA BALANZA DE WATT

Un instrumento que permite comparar la energía mecánica con la  electromagnética, recurriendo a dos experimentos separados.

 

Esta forma de medir el peso exacto de un kilogramo no es susceptible al paso del tiempo, y tampoco puede dañarse o perderse, como tiende a ocurrir en el caso de un objeto físico, un kilográmo eléctrico, por así decirlo; por lo tanto, será sumamente preciso.