Rusia y China reducen “dólar dependencia”; crearán el “petro-yuan”

 

Geraldo Luís Lino

La creciente cooperación económica entre China y Rusia incluye, de manera destacada, un esfuerzo conjunto para incrementar el uso de las monedas nacionales en las transacciones comerciales, para reducir la dependencia del dólar estadounidense.

 

El nivel de la articulación bilateral puede verse en la secuencia de encuentros entre los presidentes Xi Jinping y Vladimir Putin –van cuatro este año- y en el gran número de visitas mutuas de otros altos funcionarios de los dos gobiernos. Esta vez le correspondió al primer ministro Dmitri Medvedev hacer una visita oficial a Pekín.

 

INTERCAMBIO DE MONEDAS

En entrevista a la red RT del 31 de octubre pasado, el vicepremier ruso Sergei Prikhodko afirmó que “al momento, los reguladores financieros de los dos países están trabajando para extender el acuerdo bilateral de intercambio de monedas para los próximos tres años”.

 

Según dijo, las transacciones con las respectivas monedas nacionales han aumentad gradualmente: “En 2016, la participación de las monedas nacionales en pagos por exportaciones de bienes y servicios rusos llegó al 13%, y las importaciones, al 16%. En el primer trimestre de 2017, estos números subieron, respectivamente a 16% y 18%.

 

Aunque parezcan reducidos, semejantes números dan fe del compromiso de los dos gigantes para adoptar la prometedora iniciativa de integración económica y física de la masa continental euroasiática en una base financiera menos dependiente del control de Washington y de Londres.

 

ALIANZAS COMERCIALES Y FINANCIERAS

Por lo tanto, los dos países han aumentado sistemáticamente sus reservas de oro, con la intención de respaldar los intercambios comerciales en monedas nacionales, en especial, el yuan, para lo cual China está estableciendo un arreglo especial para sus compras de petróleo y gas, el “petro-yuan”.

 

China ya tiene operando un sistema de pagos internacionales en yuanes, el China International Payments System (CIPS), al cual, de acuerdo a Prikhodko, ya se adhirieron varios bancos rusos.

 

Por su parte, el sistema ruso de pagos nacionales (NSPK), y su equivalente chino, UnionPay, establecieron un acuerdo para procesar transacciones domésticas rusas usando tarjetas UnionPay en NSPK. Igualmente, existe negociaciones para un acuerdo entre el UnionPay y el banco ruso Rosselkhozbank para la emisión de tarjetas conjuntas para usarse en el sistema ruso de pagos Mir.

 

En 2014, los bancos centrales ruso y chino firmaron un acuerdo de tres años para intercambiar rublos-yuanes por un valor de 25 mil millones de dólares, para fomentar el comercio en las dos monedas y reducir el uso de dólares y euros. El Sberbank, el mayor banco ruso, fue el primer del país en emitir garantías de crédito denominadas en yuanes.

 

El año pasado, el comercio ruso-chino llegó a la marca de 63 mil millones de dólares y la expectativa es que llegue a 80 mil millones en 2018 y a 200 mil millones en 2020.