Restaurantes de Irlanda instan a no comprar “aguacates de sangre” producidos en México

El reconocido chef irlandés JP McMahon, ganador de una estrella Michelin, uno de los mayores galardones para cocineros y restaurantes en el mundo, dejará de servir aguacate en sus platillos para no contribuir al contexto de violencia que existe en México.

Una de las razones por las que restauradores de Dublín, Irlanda, dejarán de incluir en sus menús el popular fruto.

“No los uso por el impacto que tienen en los países de donde provienen: la deforestación en Chile, la violencia en México. Para mí, son similares a los pollos”, afirmó McMahon en entrevista con el diario Independent.

Trabajadores cargan cajas de aguacates en Tacámbaro, Michoacán, México, el 7 de junio de 2017. / Alan Ortega / Reuters
“Creo que los restaurantes irlandeses deberían hacer un esfuerzo consciente para no consumir aguacates o al menos reducir la cantidad que usan. Pueden obtener aguacates de comercio justo, donde la mayoría no se producen de esta manera”, agregó.

Al igual que el chef, otros restauradores de la zona consideran no incluir aguacate en sus menús por no ser un producto de consumo sostenible en el contexto del norte de Europa.

Un trabajador en el huerto de San Isidro en Uruapan, en el estado de Michoacán, México, 31 de enero de 2017No todo es color verde: Las guerras de cárteles detrás del negocio del aguacate en México
El contexto mexicano
México es el principal productor de aguacate a nivel global, con 1.600.000 toneladas anuales, que representan cerca del 45% de la producción mundial.

En los últimos años, la fiebre por el aguacate ha provocado un crecimiento en los ingresos que genera el cultivo del llamado “oro verde”, que incluso ha producido más divisas para México que el petróleo.

La mayor parte de la producción aguacatera en México se desarrolla en Michoacán, que genera el 84,9% de la producción total a nivel nacional.

En la zona aguacatera de este estado, que comprende municipios como Uruapan y Tancítaro, predominan grupos del crimen organizado que extorsionan a los productores del fruto bajo la amenaza de violencia, situación que le valió la denominación de “aguacates de sangre” a los frutos producidos en esta región occidental de México.

Fuente: RT News