Por un sistema bancario equilibrado

BANCOSFoto: Reuters

 

 

 

Mario Lettieri e Paolo Raimondi (MSIA INFORMA)

Después de la gran agitación del mundo bancario internacional, provocada por las llamadas pruebas de estrés, las vacaciones de verano (en el Hemisferio Norte) parecen haber creado una atmósfera cargada de aparente tranquilidad. Sin embargo, observando los procesos financieros en curso, la próxima emergencia siempre se encuentra a la vuelta de la esquina. Y no solamente en lo que respecta al futuro de bancos italianos como el Monte dei Paschi di Siena (MPS), el Veneto Banca y otros.

 

En los EUA, por ejemplo, republicanos de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Diputados presentaron, recientemente, un dossier en torno al papel del banco británico Hong Kong and Shangai Banking Corporation (HSBC) en el lavado de dinero del tráfico de drogas operado por el cartel mexicano de Sinaloa y el colombiano Norte del Valle.

 

La documentación indica operaciones de “lavado” por 881 millones de dólares en el sistema bancario estadounidense, aunque en realidad, esto representa apenas una pequeña parte del gran negocio que han desarrollado, de manera incontestable, durante años.

 

Durante la investigación, iniciada en 2013, el HSBC admitió el delito y acordó pagar una multa de cerca de 2 mil millones de dólares. El informe acusa, en especial, al Departamento de Justicia, por haber bloqueado el proceso contra el banco, bajo presión de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA, siglas en inglés), la equivalente británica de la Consob italiana, porque “podría tener graves consecuencias para el sistema financiero”.

 

Se trata de una acusación muy grave, que dice mucho sobre la opacidad de ciertas operaciones efectuadas por los principales actores del sistema bancario estadounidense y británico, sobre todo, en cuanto a la capacidad de la influencia de los bancos “demasiado grandes para quebrar” en las decisiones de las instituciones de supervisión financiera e, incluso, de los gobiernos. Naturalmente, esta opacidad también se extiende sobre una gran variedad de transacciones financieras y los balances de los bancos que, muchas veces, no reflejan sus condiciones reales, independientemente de las pruebas de estrés.

 

Igualmente, están en curso algunas complejas transacciones bancarias, especialmente, en Alemania. A inicios de agosto, el índice de acciones europeas Stoxx Europe 50, removió al Deutsche Bank y al Crédit Suisse de su lista de referencias, para evitar que el índice fuera afectado negativamente por las caídas continuas del valor de las acciones de los dos bancos.

 

Escribiendo en el periódico Frankfürter Allgemeine Zeitung, el economista alemán Martin Hellwig, del Intituto Max Planck, ventiló la posibilidad de una nacionalización del Deutsche Bank, el cual estaría en “una crisis peor que la de 2008”. El rescate interno (bail-in), con la participación de accionistas y tenedores de bonos en la cobertura de los perjuicios del banco, no sería suficientes para salvarlo.

 

MERCADO DE DERIVADOS

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) declaró que el Deutsche Bank (DB) “representa grandes riesgos” para todo el sistema bancario. De hecho, se encuentra fuertemente endeudado y peligrosamente descapitalizado.

 

De misma forma, el DB está en constante conflicto con la agencia estadounidense “Commodity Futures Trading Commission” (CFTC), que supervisa el mercado de derivados, por el hecho de no establecer claramente la verdadera situación de sus operaciones con derivados “de ventanilla” (OTC), “comprometiendo la capacidad de evaluar los potenciales riesgos sistémicos del mercado de derivados”.

 

Por último, hasta el Banco de Liquidaciones Internacionales (BIS) y la Organización Internacional de Comisiones de Valores Mobiliarios (IOSCO, siglas en inglés), la cual coordina los reguladores de los mercados financieros en el ámbito mundial, afirma que incluso la “Central Conterparty Clearin”g (CCP), el “fondo de compensaciones” que debería garantizar las partes involucradas en los contratos de derivados, sería incapaz de dar cuenta del problema, debido a la insuficiencia de los fondos necesarios.

 

A propósito, no es casual que la estabilidad de los fondos de compensaciones y los riesgos resultantes de la especulación financiera hayan sido incluidos, por iniciativa de China e India, en la agenda de la cumbre del G-20 que se realizará en la ciudad china de Hangzhou a inicios de este mes.

 

Esto también debería ser un aviso para Europa, de que el mercado de derivados y el sistema financiero no pueden ser dejados a merced de “hágalo usted mismo” de los mercados. Sin más alharacas, necesitan ser sometidos a una evaluación completa y rigurosa por parte de los gobiernos, que deben, obviamente, privilegiar el crédito productivo sobre los intereses de la especulación financiera.