Pontificia Academia de Ciencias relativiza la soberanía brasileña sobre la cuenca del Amazonas

 

MSIa Informa

A dos días de la clausura del Sínodo de la Pan Amazonia, realizado en el Vaticano entre el 6 y el 27 de octubre y sin ningún representante oficial del gobierno brasileño, la Pontificia Academia de Ciencias (PAC) del Vaticano organizó una conferencia con gobernadores de estados amazónicos de Brasil y de Perú, con el fin de echar a andar el plan de soberanía limitada sobre la región.

 

El evento se realizó el 29 de octubre con el engañoso nombre de Primera Reunión Cumbre Pan Amazónica de Gobernadores, concebido por el canciller de la PAC, el obispo Marcelo Sánchez Sorondo, y su activo colaborador, el agrónomo brasileño Virgilio Viana, director general de la Fundación Amazonia Sustentable (FAS) y coordinador de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sustentable de la Amazonía (SDSN-A); para promover la reunión fueron invitados integrantes del Consorcio de Gobernadores de la Amazonía.

 

De manera que ahí estuvieron presentes gobernadores de Brasil y de Perú, además de autoridades eclesiásticas participantes del sínodo, ambientalistas y científicos comprometidos con el aparato ambientalista-indigenistas internacional. Otras personalidades destacadas fueron el cardenal Claudio Hummes, relator general del sínodo y presidente de la Red Eclesial Pan Amazónica (REPAM), y el biólogo Thomas Lovejoy, profesor de la Universidad George Mason y un veteranísimo integrante de las redes del aparato ambientalista-indigenista que operan en Brasil.

 

Sorondo y Viana fueron importantes articuladores del aspecto ambientalista del Sínodo, protagonizando una serie de reuniones para analizar el siniestro plan dirigida a la cuenca del Amazonas. Se trata, en esencia, de conservarla a la manera de un gigante jardín botánico y zoológico, con sus poblaciones tradicionales e indígenas mantenidas en su estado actual, sin acceso a las actividades económicas modernas.

 

No fue por casualidad que Sorondo haya estrechado los lazos de la PAC con el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), uno de los órganos del aparato del “gobierno mundial” de la oligarquía angloamericana que ha sido uno de los arietes de esos centros de poder contra los estados nacionales soberanos.

 

Al compás de Sorondo, la PAC se convirtió en un reducto del neomalthusianismo y de su variante ambientalista. Sorondo es también un entusiasta del mortinato proyecto del Corredor Triple A (Andes-Amazonía-Atlántico), maquinado por el antropólogo colombiano Martin von Hildebrand, invitado a los trabajos del sínodo.

 

Para atraer a los gobernadores a un plan que pone en riesgo la soberanía de los países que lo acepten, el anzuelo es establecer una relación directa con los gobiernos extranjeros que disponen de recursos para programas ambientales, como Alemania y Noruega, que en la actualidad financian el hoy cuestionado Fondo Amazonia en Brasil.

 

Un párrafo de la Declaración Pan Amazónica aprobada en la reunión sostiene: “Los países ricos deben ampliar sus compromisos de financiamiento, para reconocer el valor de los servicios ambientales de la Amazonia, que benefician a toda la humanidad, y que son mantenidos por los amazónicos.”

 

Las ventajas financieras abundan en el documento, con el énfasis puesto en la más que equivocada idea de que el mundo, en especial los países desarrollados, deberían pagar para conservar la cuenca del Amazonas como una especie de santuario ecológico, debido a los servicios ambientales supuestamente prestados por los biomas de la región. “Reconocemos que la Amazonia está amenazada, que se requieren medidas de cooperación, refuerzo de los gobiernos regionales amazónicos. Por ello, es necesario ampliar el apoyo financiero en favor de un modelo de desarrollo que genere ingresos, oportunidades, prosperidad y conservación de la biodiversidad,” dice el texto.

 

El documento destaca, igualmente, la necesidad de un consenso urgente para la reglamentación de los dispositivos del Acuerdo de París que tratan del mercado de carbono. Es decir, los signatarios pretenden cobrar para conservar el inventario de carbono del bioma amazónico.

 

Otro aspecto de la declaración es la constitución de un grupo científico sobre el futuro de la cuenca del Amazonas, apoyado por la PAC.

 

La declaración fue firmada por los gobernadores Helder Barbalho (Pará, Brasil), Waldez Góes (Amapá, Brasil), Wilson Lima (Amazonas, Brasil), Flavio Dino (Maranhao, Brasil) Welington Dias (Piauí Brasil), Juan Manuel Cornello (Huánuco, Perú), Francisco Torres (Ucayali, Perú) y Pedro Vargas (San Martín, Perú), del presidente de la Asamblea legislativa del Pará, Daniel Santos, además del mismo Sorondo.

 

La aceptación de los gobernadores amazónicos de Brasil de establecer vínculos financieros directo con países europeos, al margen de los canales del gobierno federal, quedo de manifiesto en el viaje de Barbalho, Góes y Dias, acompañados del secretario de Medio ambiente y Sustentabilidad de Pará, Mauro O’ de Almeida, y del secretario de Planeación de Piauí, Eduardo Correa Tavares, a Berlín, para una reunión con la ministra de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania, Claudia Warning.

 

Al mismo tiempo el estado de Pará acaba de crear el Fondo Amazonia Oriental (Eastern Amazon Funda, EAF), para atraer recursos privados nacionales y extranjeros a un proyecto de preservación. El fondo fue presentado oficialmente por Barbalho en la Conferencia Internacional sobre Preservación de la Amazonia, promovida por la Universidad de Princeton, Nueva Jersey, Estados Unidos, los días 17 y 18 de octubre, cuyo tema central fue “Salto de la Amazonia: visión a largo plazo para proteger la Amazonia para Brasil y el planeta.”