septiembre 21, 2021

No hay pistolas comunistas ni tampoco hay bombas atómicas socialistas: Jaime Laguna Berber, experto en Seguridad Nacional

No hay pistolas comunistas ni tampoco hay bombas atómicas socialistas: Jaime Laguna Berber, experto en Seguridad Nacional

Ivette Sosa
Guerrilla es una palabra que define una forma de lucha y, al mismo tiempo, es un diminutivo de la palabra guerra. Karl Von Clausewitz, experto por excelencia en teoría de la guerra, señala que la guerra es la continuación de la política por otros medios y que su objetivo es imponer la voluntad al enemigo.
Es el abogado Jaime Laguna Berber, con Diplomados en Seguridad Nacional, Planeación Estratégica y otros en el Área de Derecho quien en charla exclusiva con diarionoticiasweb.com refiere que el concepto clásico la guerra es el enfrentamiento de cuerpos armados denominados ejércitos que se enfrentan de manera abierta en el campo de batalla.
Pero en determinadas circunstancias -añade-, cuando hay una disparidad de fuerzas, hablando de un conflicto bilateral e incluso pudiera ser multilateral, una de las fuerzas o algunas de las fuerzas ante la superioridad táctica del Ejército que enfrentan, puede decidir no enfrentarse de manera frontal en una guerra convencional y entonces opta por enfrentar al otro Ejército a través de una guerrilla.
Es decir, a partir de operaciones de menor escala en contra del otro Ejército; operaciones que no implican, salvo ciertas circunstancias, un enfrentamiento de grandes fuerzas militares porque se encuentra en una situación de debilidad frente al otro. Por ende, va a utilizar menos recursos tanto materiales y sobre todo humanos, para enfrentar a la otra fuerza.
¿Entramos entonces al teatro de operaciones?
En terminología militar, se denomina teatro de operaciones o simplemente teatro a un área geográfica específica en la cual se desarrolla un conflicto armado. Se entiende como teatro de guerra a todas las áreas terrestres, marítimas y aéreas en el conflicto armado. En el caso de guerras internas, pudiera abarcar todo un país y el teatro de operaciones sería alguna zona en donde, por las condiciones el Ejército o la fuerza militar que se encuentra en inferioridad, está en posibilidades de realizar algunas acciones de carácter guerrillero.
Para quien fuera militante de la Liga Comunista 23 de Septiembre, desaparecido y luego preso durante casi seis años; actual Editor de Madera Periódico Clandestino en Facebook  y participa en el Grupo Promotor Liga Comunista 23 de Septiembre, la parte importante es que algunos analistas, periodistas y estudiosos de las Ciencias Sociales equiparan guerrillero con una ideología y visto bien -anota-, la guerrilla es una forma de lucha y ésta no implican necesariamente el uso de armas y ni las armas tienen una ideología.
-Es decir, no hay pistolas comunistas…
Tampoco hay bombas atómicas socialistas desde el punto de vista ideológico, por lo tanto una guerrilla es una forma de lucha, pero que no está ligada a una concepción ideológica.
Cuando Napoleón invade España, a finales del siglo XVIII, los españoles inician acciones de guerrilla en contra del Ejército napoleónico; cuando las 13 colonias se independizan del Reino Unido y realizan diversas acciones de guerrilla, esto no los convierte en organizaciones de izquierda socialista.
En el imaginario, usando el lenguaje postmoderno en la sociedad, se identifica mucho en México el tema de ser guerrillero con la lucha social o con las banderas de izquierda o de lucha por mejores condiciones de vida. Pero hay que recordar que ha habido guerrilla cristera y esto no era un movimiento de izquierda progresista.
En algunos momentos algunas organizaciones armadas han existido, como en los setentas el Comando de Acción Revolucionario Armado (CARA), que era un grupo de ultraderecha. El grupo MURO, que también operaba en algunas universidades y que realizaba acciones guerrilleras.
Por ende, sí es importante separar el concepto de guerrilla como una forma de lucha y, desde el concepto tradicional teórico, un Ejército tiene el control de una zona geográfica de un determinado país.
La Convención de Ginebra establece esta distinción entre lo que es el Ejército, que implica el control de territorio en manos de una Fuerza Armada permanente, donde todos los soldados portan uniforme e insignias que los están identificando. En contraste, una guerrilla no necesariamente exige que tenga el control de una zona territorial, cuyos integrantes tengan grados o jerarquías dentro de su estructura y tampoco se les exige que tengan uniformes y distintivos que los puedan ubicar frente al enemigo.
Una de las características del uso de las tácticas o estrategias guerrilleras es, precisamente, que el Ejército no puede ubicar a las fuerzas que actúan de manera irregular o clandestina.

De Rubén Jaramillo al Movimiento del 68

-¿Podemos hablar de momentos históricos más representativos de la guerrilla en México?
Quisiera entender que se enfoca la pregunta a lo que denominamos Movimiento Armado Socialista, que se refiere a los grupos armados que reivindican el socialismo en México y que inician sus actividades armadas, apelando a la táctica de guerrillas.
Aquí entonces tenemos dos elementos: hay que ubicar el momento que podría ser el cierre de un ciclo que es el movimiento de Rubén Jaramillo, que opera fundamentalmente en Morelos, parte de Guerrero a finales de los años 50 y principios de los 60.
Jaramillo es uno de los últimos zapatistas que toma las armas y defienden un programa zapatista, entendido esto como un programa de reivindicaciones de carácter agrario y campesino. Él fue asesinado en 1962, junto con su esposa que estaba embarazada y sus hijos. Concluye el ciclo de Rubén Jaramillo y se pone fin a las acciones de grupos armados con banderas de carácter fundamentalmente agrario, es decir con programas cercanos al zapatismo.
Es importante recordar que Jaramillo había sido un combatiente en la Revolución Mexicana de las fuerzas del Ejército Libertador del Sur, dirigido por Emiliano Zapata. Posteriormente, en 1963, se iniciaron una serie de movilizaciones en Chihuahua y algunas zonas serranas dirigidas por dos maestros: Arturo Gámiz García y Pablo Gómez, ambos rompen con lo que era el Partido Popular, que después se convierte en Partido Popular Socialista e inician sus actividades de rompimiento ideológico.
Esto es lo importante, rompen ideológicamente con el Partido Popular, que está reivindicando una especie de continuidad de la Revolución Mexicana. Y, para ellos, al estar un Gobierno emanado de la Revolución Mexicana, no procedía confrontarlos sino ser su aliado y profundizar los cambios desde la vía electoral.
Ante la inferioridad táctica, van a emplear la táctica de guerrillas para enfrentar al sistema capitalista. Dicho de otra manera, el grupo popular guerrillero implica un parteaguas porque se define socialista, reivindica a la clase trabajadora y desde esta perspectiva, no es grupo con demandas agrarias ligadas al campesino o al ejidatario. Ellos abiertamente proponen una revolución socialista e implantar el socialismo en México. Deciden entonces asaltar el Cuartel Madera, ubicado en la Sierra de Chihuahua, un 23 de septiembre de 1965 y en ese intento de asalto, caen asesinados.
Si bien esta es una total derrota, se va a convertir en el detonante para el surgimiento de una serie de organizaciones. Los sobrevivientes de este grupo se organizan y a partir de su propia experiencia y del ejemplo de la Revolución cubana, van a empezar a operar, sobre todo ante la crisis que viene acompañada con el fin del desarrollo económico en los años 60.
Hacia 1966 se producen algunas movilizaciones en contra del fraude electoral en Guerrero y un maestro se va a poner en armas, que es Genaro Vázquez, para reivindicar la defensa de la voluntad popular y va a se rescatado porque estaba preso por su participación. En 1967 es liberado por un comando de su organización, que era la Asociación Cívica Guerrerense, la organización se transforma en la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria y empieza a tratar de hacer contactos a nivel nacional.
El 18 de mayo de 1967, durante un mitin en un poblado de Atoyac de Álvarez, también en la Sierra de Guerrero, son reprimidas varias madres que pedían que se les permitiera a los niños no usar uniforme, porque la pobreza les impedía adquirirlo.
Incluso, una mujer que estaba también embarazada, es ultimada. Poniendo fin así a esta movilización que inicia como una lucha por reivindicaciones escolares y quien la encabeza es Lucio Cabañas, quien perseguido por las fuerzas policíacas. Huye entonces a la sierra, donde es más difícil localizarlo. Posteriormente se conforma el Partido de los Pobres y su brazo armado que es la Brigada Campesina.
La existencia de estos grupos va a servir de catalizador durante la represión al Movimiento del 68. Estos grupos se radicalizan y concluyen que no hay más camino no sólo para cambiar el país, sino para conseguir las más elementales demandas, sino a través del uso de las armas.
Así se crean diversos grupos, comandos, brigadas y organizaciones que, bajo diversos nombres, van a aparecer desde el 1968 y hasta 1972, cuando encarcelan y matan a muchos de sus militantes.
Sin embargo, los sobrevivientes siguen comunicándose y crean una organización partidaria, que en marzo de 1973, se convertiría en lo que se llama Liga Comunista 23 de Septiembre.

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y profesora. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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