México necesita respuestas de fondo, no fáciles: Carstens

 

Hacer las cosas bien y sin prisas, como decía Napoleón, fue la última recomendación que hizo el gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens. El primer banquero central emanado de un país emergente que dirigirá el poderoso Banco de Pagos Internacionales (BIS por sus siglas en inglés) a partir de diciembre, eligió una frase de Napoleón, uno de los genios militares de la historia, para ser recordado en su última aparición pública.

 

“Lo que le decía Napoleón al miembro del ejército que le ayudaba a abotonar su abrigo, al menos lo que se ve en las fotografías era un abrigo muy complicado con muchos botones; Napoleón le decía: ve despacio porque voy de prisa”, dijo como analogía sobre la gran premura que tiene México de mejorar la situación de la gran mayoría de la población, sobre todo de menores recursos.

 

“En México existe una gran premura de mejorar la situación de la gran mayoría de la población, pero no conviene buscar respuestas fáciles, sino de fondo” así lo planteó Agustín Carstens Carstens, en la última conferencia de prensa que ofreció como gobernador del Banco de México (BdeM). “Hay que hacer las cosas bien, de manera sostenible para no tener que empezar de nuevo” sostuvo.

 

“EN LA DIRECCIÓN CORRECTA”

“En políticas públicas, lo aconsejable es ir con calma, de manera pensada pero en la dirección correcta” expuso Carstens.

 

Carstens anunció una baja en la previsión de crecimiento de la economía mexicana para este año, que ahora situó en un rango de 1.8 a 2.3 por ciento, dos décimas menos que el pronóstico previo, puesto que la actividad se vio afectada por los sismos y huracanes de septiembre, así como por la baja en la producción de crudo.

 

Adelantó que la tendencia a la baja de la inflación probablemente sea más lenta, en parte por el efecto del alza en los precios de energéticos y, particularmente, del gas LP.

 

BALANCE DE RIESGOS

En la presentación del Informe trimestral junio-septiembre 2017, Carstens mencionó que el balance de riesgos para el crecimiento se deterioró y se encuentra sesgado a la baja.

 

Uno de los señalados tiene que ver con el proceso de renovación de la Presidencia el próximo año, que puede generar volatilidad en los mercados financieros nacionales, de manera que el entorno de incertidumbre incida adversamente en la evolución del gasto privado.

 

Otros riesgos son que la inseguridad pública se torne en un factor más relevante como determinante de la actividad productiva, y que la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte no sea favorable para el sector productivo mexicano o que incluso resulte en su cancelación.

Fuente: Megalópolis.mx / Foto: udgtv