Matan a un bebé jirafa sano y se lo echan de comer a los leones en un Zoológico

Se llamaba Marius y había venido al mundo  en el zoológico de la capital danesa hace 18 meses, una edad en la que había alcanzando la madurez sexual.

De acuerdo con las autoridades del zoológico, Marius fue muerta porque sus genes eran muy similares a los de las otras jirafas que estaban a cargo del lugar y que hacen parte del programa de reproducción de estos animales que realiza la Asociación Europea de Zoológicos y Acuarios (EAZA, por sus siglas en inglés).

En las jirafas, esa cercanía y similitud de genes incrementa la probabilidad de generar daños en su descendencia si se llegara a reproducir.

Cuando se gesta una cría, dos copias son heredadas: una versión de cada padre. Una de esas copias puede ser perjudicial pero si la otra copia es la versión no-perjudicial del gen, puede neutralizarse ese efecto adverso en la descendencia.

¿Humanamente?

Por su lado la EAZA explicó en un comunicado que apoya la decisión de “sacrificar lo más humanamente posible y cree con firmeza que se necesitaba para la administración de la demografia en animales bajo el cuidado humano”.

Y aquí surge otra pregunta: ¿por qué no prevenir el apareamiento entre ejemplares relacionados genéticamente?

La anticoncepción y la castración son posibilidades que se han tomado en cuenta, pero ambos procedimientos requieren sedación.

Fuente: telegra.ph