Más de seis mil centroamericanos dejan la Magdalena Mixhuca, van hacia Querétaro

 

A partir de la 4 de la mañana, los más de seis mil centroamericanos que integran la caravana migrante y que aún continúan en la Ciudad de México comenzaron a levantarse para seguir su marcha hacia los Estados Unidos.

 

La señal fue un chiflido y el grito “vámonos, vamos, nos vámonos”. De inmediato se empezó a registrar movimiento en las tiendas de campaña, de donde eran recogidas cobijas y demás pertenencias de los migrantes.

 

Los adultos empezaron a enrollar sus cobijas, las mujeres comenzaron a llenar bolsas con su ropa y los pocos enceres que traen.

 

Chamarras, suéteres y gorras empezaron a surgir para cubrirse del frío, mientras que elementos de derechos humanos vigilaban que todo fuera correctamente.

 

ABREN METRO 5 AM

Las puertas de la estación del Metro Ciudad Deportiva fueron abiertas antes de las 5 horas con la finalidad de transportar a los migrantes, quienes formaron cuatro filas para que el acceso al Metro fuera ordenado y sin problemas.

 

María, madre de dos hijos, agradeció la solidaridad del pueblo de México por los alimentos y ropa que les dieron durante los días que permanecieron en la capital del país.

 

Algunos de los integrantes de las caravanas van en sillas de ruedas y algunos padres de familia desplegaron las carriolas para llevar a sus pequeños hijos de brazos.

 

EVITAR DESORDEN

Los organizadores les gritaban que colaboraran, que nadie generará desorden. Unos les pedían que se pegaran a la pared.

 

El contingente, de alrededor de seis mil 800 centroamericanos provenientes Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua salían a toda prisa del estadio Jesús Martínez Palillo, pues ninguno quería quedarse atrás. Querían abordar lo más pronto posible los convoyes del Metro que los llevarán a la estación Cuatro Caminos para de ahí dirigirse a Querétaro.

 

Vilo Noel Martínez, uno de los coordinadores del contingente, expuso que luego de la negativa de las Naciones Unidas de proporcionarle autobuses que los trasladaran hacia el norte del país, elementos de derechos humanos los van a ir reguardando en su viaje hacia Querétaro para evitar posibles accidentes.