octubre 19, 2021

Mamá Carlota y la Ciudad de los Palacios

Mamá Carlota y la Ciudad de los Palacios

 

Bolivar Hernandez
El Castillo de Chapultepec tiene un encanto particular para los turistas extranjeros y también para los mexicanos. Ese inmueble representa el imperio que tuvo en su momento en sus manos el emperador Maximiliano de Habsburgo, y su fina y distinguida esposa la emperatriz doña Carlota Amelia Augusta Victoria Clementina Leopoldina.
Carlota tenía muchos títulos nobiliarios tales como estos: archiduquesa de Austria, princesa de Hungría y Bohemia, y virreina de Lombardía- Veneto.
Mientras Maximiliano viajaba, ella gobernaba a México.
Mamá Carlota tenía muchas aficiones y una vasta cultura universal
Era una excelente jinete, nadadora, pianista, pintora, literata, filósofa, e historiadora; además hablaba varios idiomas: francés, alemán, inglés, italiano y español.
Para los mexicanos es muy importante el mito histórico de Los niños héroes, esos jóvenes cadetes que ofrendaron sus vidas en la defensa del Castillo de Chapultepec. El 13 de septiembre, 6 cadetes murieron durante la toma del Castillo de Chapultepec a manos del ejército invasor de los Estados Unidos.
De esa batalla, surge el mito nacional de un niño héroe que se lanza al vacío envuelto en la bandera mexicana.
Siempre que puedo visitar los 147 museos de la Ciudad de México, por etapas, incluyo el Castillo de Chapultepec. En ese museo no solo está representado Maximiliano y Carlota, sino también Benito Juárez, presidente liberal mexicano y figura icónica de muchos mexicanos.
Hago un extenso recorrido por la residencia de los emperadores
Observo su vida cotidiana a través de sus habitaciones conyugales, ellos no dormían juntos, sino cada quien aparte. Su cocina, el magnifico comedor para 13 comensales a la mesa, la sala del té, la sala de juegos, la sala de lectura, las oficinas y despachos para reuniones de gabinete.
Todo ello con un lujo oriental: muebles, vajillas, adornos, ropa , joyas, carrozas, armas.
La ostentación del poder político y económico está bien reflejado en el famoso Castillo de Chapultepec.
Luego de una larga suspensión de actividades culturales, dicho lugar abrió nuevamente sus puertas al público, con una extraordinaria afluencia de turistas nacionales y extranjeros.
El acceso hasta la cima del cerro del chapulín es complicado, porque el trenecito que subía y bajaba al público desapareció por completo. La policía del bosque de Chapultepec me ofreció el uso de un elevador, al ver mi condición de adulto mayor, y tampoco me cobraron el ingreso al museo.
Con la sana distancia y todas las medidas sanitarias aplicadas rigurosamente en todo recinto público, el movilizarse es algo muy complicado ahora. Se forman grupos reducidos para ver las distintas salas, son grupitos de personas que avanzan lentamente y se detienen con parsimonia desde el principio hasta el final.
Como conozco al dedillo ese museo del Castillo de Chapultepec, procuro evitar el recorrido por las salas y gozar simplemente la vista hacia el paseo de la Reforma y al bosque de Chapultepec en las faldas del cerro del chapulín.
Fotografío el entorno vegetal y a lo lejos la Ciudad de los Palacios, que miraba antaño Mamá Carlota.
Ella murió con una locura total a la avanzada edad de 87 años, en Bélgica.
Tuve hoy, pues, un baño de historia nacional y también de turismo internacional.
¡Hasta pronto desobedientes y amantes de la historia patria!
Foto: German Rojas/Pixabay 

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Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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