septiembre 18, 2021

La radio, un oficio que se convirtió en magia, profesión y pasión

La radio, un oficio que se convirtió en magia, profesión y pasión

 

Jesús Manuel Cruz Corral (Manolo Cruz)

Eran mis años de chamaco cuando me llamó la atención la radio. Nacido en la ciudad de Parral, Chihuahua, pero por el trabajo de mi padre, que se dedicaba a la carpintería y albañilería hubo la necesidad de emigrar al campo, en donde se construían casas y sólo escuchábamos la radio en receptores de pilas, porque no había todavía energía eléctrica.

 

La señal de la televisión no llegaba a esos lugares, así que únicamente la radio era lo que imperaba, para entretenernos e informarnos, junto a la familia.

 

La XEW tenia muy buena recepción

Y así empecé a oír a grandes locutores, me fascinaba escucharlos. Entonces había voces como la de Luis Ignacio Santibáñez que, entre paréntesis, me encantaba su forma de anunciar. Una voz muy educada, con un buen tono, máxime cuando daba las noticias,  muy elegante y buenísima dicción, en el noticiero Carta Blanca.

 

Había otros locutores también buenísimos como Ramiro Gamboa, Luis Cáceres, Pepe Ruíz Vélez. el bachiller Álvaro Gálvez y Fuentes, que después ocupo un importante puesto en la Secretaria de Educación audiovisual. Pepe Sánchez, a quien con los años  cuando llego a Radio Centro a laborar, nació una gran amistad entre ambos.

 

Cómo olvidar a Arturo de Córdoba, Héctor Martínez Serrano. don Manuel Bernal, El Declamador de América o Tío Polito, Humberto G. Tamayo, sólo por nombrar algunos.

 

Había programas buenísimos

Como el de Jorge Marrón (El Doctor IQ) el Risámetro que conducía Pepe Vélez, La Hora del Aficionado, Apague la Luz y Escuche, con Arturo de Córdoba, Las aventuras de Carlos Lacroix con Tomás Perrín. Así es mi tierra, Ahi viene Martín Corona con Pedro Infante y Lalo González, Piporro; sin dejar de mencionar las radionovelas, cuya lista de grandes actores que intervinieron en ellas, fue muy grande.

 

Con estos maestros fue como me interesé por la radio. Con el pasar de los años y  ya establecidos de nueva cuenta en Parral, solía visitar algunas estaciones radiofónicas para ver y escuchar con atención a los locutores.

 

Hubo un concurso para seleccionar una voz para la XEIS de mi ciudad. Participamos varios, había que leer algunos anuncios. pero resulta que ya tenían a una persona que seria la que ocupara la vacante y sin haber concursado..

 

Pese a ello, no perdí el interés y ánimo en lograr un día ser locutor. Por ende, acepté el trabajo de misceláneo en dicha estación y fue cuando me dieron la oportunidad de hacer locución por las noches, durante una hora.

Yo estaba maravillado, empezaba a hacer mis pininos en lo que a mi más me gustaba: La Radio, como oficio y profesión.

 

No había tecnología como ahora

Los anuncios eran vocalizados, la música que se tocaba eran en discos de acetato de 78 revoluciones por minuto, luego llegaron los plásticos de 45 y 33 rpm.

 

La publicidad de anunciantes, a nivel nacional, también era en discos. Para realizar los noticiarios, no había reporteros ni corresponsales. ni agencias internacionales de información; se utilizaba material de los periódicos locales y nacionales.

 

Bueno, muy pronto les seguiré contando mas detalles de cómo eran antes las estaciones de radio, tanto en provincia como durante mis andares en grandes empresas radiofónicas del país.

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