junio 14, 2021

La Peque, una muñequita de porcelana, y su infierno terrenal

La Peque, una muñequita de porcelana, y su infierno terrenal

 

Bolivar Hernández*

La Peque es una mujer pequeña de estatura, delgaducha, cara bonita, rubia. No se parece a las mujeres de estos rumbos.

 

Fue una niña prematura con bajo peso y talla pequeña. Pensaban los médicos que no sobreviviría mucho tiempo. La Peque cumplió ahora 52 años.

Ella nació en el seno de una familia católica, apostólicamente y Romana, quien le inculcó la culpa, como un castigo de Dios a los pecadores.

 

Desde muy niña

Ingresó a un colegio de monjas, hermanas de la caridad, donde cursó la primaria, secundaria y el bachillerato. El colegio aparte de impartir las asignaturas del programa oficial de la Secretaria de Educación Pública, también ofrecía cursos de religión en forma obligatoria.

Ese era el mundillo de La Peque, un ambiente lleno de prejuicios, y gran temor al castigo divino, que solo se calmaba yendo a misa, y confesar todos los pecados. Pecados inventados e irreales en las mentes infantiles.

 

La Peque quiso estudiar para maestra de preescolar, y sus padres se negaron a ello, y en su lugar le propusieron que estudiara para contadora. Ella aceptó, desde luego, con tal de salir del hogar y tratar a otras personas.

La Peque era una verdadera muñequita de porcelana, bajita pero muy coqueta con los hombres.

 

En el trayecto de la escuela y su casa, se encontraba con varios chicos que la piropeaban lindo, y ella sentía caminar entre nubes.

 

En una de las tantas travesías del hogar a la escuela

La Peque empezó a ser cortejada por un chico mayor que ella por 10 años; el galán tenía ya 30 años contra las 20 primaveras de ella. El muchacho era de origen asiático, chino.

 

A ella no le agradaba mucho el hombre, pero vio la posibilidad de escapar del yugo familiar, tan sofocante. Y lo aceptó como novio con la promesa de que se casarían dentro de un breve periodo. El chino aceptó.

 

Él era estudiante de medicina a punto de concluirla, y La Peque le metió el hombro para que culminara esa profesión que les daría muchas satisfacciones posteriores. Ella trabajó llevando varias contabilidades de negocios prósperos.

 

Tres años después de la boda con El chino , que fue un escándalo para la familia de ella porque eran de mucha alcurnia, y  el hombre era de clase media baja; La Peque se embarazó de su primer hijo, El chino junior y dos años después parió a su hijita, La china.

 

Aquí se  inicia el calvario de La Peque

Su marido ya era un ginecólogo de prestigio y se olvidó de ella con gran indiferencia. Además, empezó una larga y evidente cadena de infidelidades.

Por si eso no fuera suficiente humillación para La Peque, él la celaba y la maltrataba físicamente, y eran muchos golpes y humillaciones verbales.

 

Entonces ella se hartó de él, y huyó con sus hijos lejos de su marido. Sin embargo, El chino tenía buenos ingresos económicos ,y con ese argumento, se llevó después a los hijos. La Peque, a veces, no tenia ni para comer.

 

La historia con El chino termina mal, muy mal para ella. Se casaron por el régimen de bienes mancomunados, y a la hora del divorcio, ella reclamó su 50%, pero él la mandó al carajo y no le dio nada.

El hombre compró a la jueza que llevaba el asunto de divorcio… y tan tan.

 

La Peque entra en una profunda depresión por el abandono de sus hijos y el despojo de sus bienes. Y ella comienza a beber alcohol como cosaca rusa.

Después de estar un año recluida en una clínica de rehabilitación de adictos, salió al mundo nuevamente, un poco más deteriorada y más desanimada que nunca.

 

En la clínica conoció a un médico mucho mayor que ella en estatura y en edad, esté doctor mide 1.90 y La Peque 1.45 metros de altura. Y le lleva 20 años de diferencia. Se enamoraron perdidamente y viven hoy en unión libre.

 

Su nuevo amor

También es celoso enfermizo como El chino, pero no agrede ni insulta, solo deja de hablarle, y le aplica la ley del hielo.

La Peque recayó en el alcoholismo por su baja autoestima y maltrato psicológico que padece dentro de su nueva relación amorosa. Bebé alcohol a escondidas de su pareja, y masca chicle todo el tiempo para esconder el tufo a aguardiente de su boca.

 

Su nueva pareja es médico jubilado del IMSS y tiene una pensión mediana y decente, y la mantiene con todo decoro a La Peque, en eso no hay queja, come bien y bebe fino.

 

El doctor de cabecera y amante de La Peque, acaba de enterarse que padece de un cáncer terminal en el hígado. Y ella, de inmediato, se convirtió en enfermera oncológica al cuidado de su amante.

La Peque va a pasar a mejor vida en el momento en que fallezca su amante, ya que el doctor le heredó una residencia en un barrio elegante de la ciudad.

 

Caminan todas las tardes por la ciudad

Él muy alto y ella muy baja, y el contraste es notorio: Él se apoya en el hombro de ella, como si fuera un bastón humano.

 

Se aman y se necesitan mutuamente en el presente, porque futuro no tienen ninguno a la vista.

 

La Peque se pregunta insistentemente:

¡Qué hice yo de tanta maldad, para merecer tanto castigo en la vida!

*La Vaca Filósofa

Fotos: stoerar/pixabay.com

About The Author

DIARIO NOTICIAS WEB ES UN JOVEN PORTAL PERIODÍSTICO DIGITAL INDEPENDIENTE, CON INFORMACIÓN ACTUAL Y ANALÍTICA, DE ÁGIL LECTURA,

Related posts