Javier Sánchez Santos es reconocido como hijo de Julio Iglesias

Se ha publicado la sentencia que le da la razón a Javier Sánchez Santos en su demanda de paternidad contra el cantante Julio Iglesias. «Que estimando la demanda formulada por D. Javier Sánchez Santos contra D. Julio Iglesias de la Cueva, debo declarar y declaro que el padre biológico del referido actor no lo es el Sr. Sánchez Sánchez, que figura como tal en la inscripción de nacimiento, y que lo es el también demandado Sr. Iglesias de la Cueva, con todos los pronunciamientos legales inherentes a ello, y sin que haya lugar a hacer expresa declaración sobre las costas del procedimiento», dicta la sentencia .

Una larga batalla

Luego de su aplazamiento el pasado 30 de mayo, el pasado viernes tuvo lugar la segunda vista oral, donde la madre de Sánchez declaró como única testigo. María Edite Santos respondió con todo tipo de detalles a las preguntas de la fiscal, a las del abogado del cantante, Fernando Falomir, y a las de Fernando Osuna, el abogado experto en casos de filiación que defiende los intereses de Sánchez.

«Ha contado que los encuentros entre ella y Julio Iglesias tuvieron lugar en la casa que Pedro de Felipe [el futbolista del Real Madrid y gran amigo del cantante] tenía en Sant Feliu de Guíxols. María Edite ha recordado dónde estaban, cómo eran la casa y la habitación, cuántos días estuvo Julio allí… todo», contó la semana pasada Osuna a ABC tras la vista oral, que duró una hora. María Edite no titubeó. Respondió con firmeza a todo lo que le preguntaban y con «mucha credibilidad»: «Se ha sentido escuchada. Eso para ella ha sido un desahogo psicológico muy grande». María Edite no ha olvidado esos ocho o nueve días que pasó con Iglesias, pero no porque fueran maravillosos y apasionados, sino por todo lo que vino después.

Cuando supo que estaba embarazada se le hizo saber a través de una compañera que seguía bailando con él. A María Edite le quedó claro que Iglesias no quería saber nada de ella ni del niño. Eran finales de los 70 y dio a luz a Javier a sabiendas de que ser madre soltera no estaba bien visto. Ella ha comentado en alguna ocasión que su familia la repudió y salió adelante como pudo. La crianza del pequeño se le hizo más llevadera cuando conoció al padre de su segundo hijo, a quien Javier Sánchez considera su verdadero progenitor.

Cuando María Edite presentó la primera demanda de paternidadcontra Iglesias en 1992, «la humillaron, la insultaron y decían que se lo había inventado», afirmó Sánchez a ABC hace algún tiempo. Él tuvo muchos problemas en el colegio y sufrió bullying por parte de algunos compañeros.

Si bien no se tuvieron en cuenta la prueba de ADN que Sánchez presentó, jugaba a su favor que Iglesias se hubiese negado en tres ocasiones a realizarse un test de paternidad. «Al principio la fiscal estaba reticente, pero el viernes alegó la negativa de Julio, el parecido físico que hay entre él y Javier y las fechas del parto, que coinciden nueve meses después de aquellos días que pasaron juntos», explicó Osuna.

 

Fuente: www.abc.es