EL SISTEMA BANCARIO INTERNACIONAL ESTÁ ENFERMO

BANCO

 

Mario Lettieri y Paolo Raimondi (MSIA INFORMA)

El paciente es, una vez más, la totalidad el sistema bancario internacional. Un análisis reciente del periódico Wall Street Journal en torno a los 20 mayores bancos globales, lista que incluye al JP Morgan Chase, Goldman Sachs, Deutsche Bank y el Unicredit italiano, demuestra que, ellos perderán en este año, por lo menos 500 mil millones de dólares en el valor de sus acciones negociadas en bolsa.

 

Esto representa casi un cuarto de su valor de mercado. Al momento de la publicación del estudio, las acciones de Barclay’s, Crédit Suiisse y Deutsche Bank habían perdido ¡cerca de la mitad de su valor, las de Bank of Scotland cayeron 56% y las de Unicredit casi dos tercios!

 

Según el banco central de los bancos centrales, el Banco de Compensaciones Internacionales (BIS) de Basilea, todo el sistema bancario internacional padece una substancial reducción de los préstamos interbancarios y, en particular, en aquellos a las empresas no-financieras, con excepción de China y algunos países asiáticos.

 

AHORA, EL PRINCIPAL PROBLEMA PARA LOS BANCOS ES EL EFECTO DE LA TASA CERO DE INTERÉS, QUE, EN VERDAD, DEBERÍA AYUDARLOS, PROVEYENDO LIQUIDEZ SIN COSTOS.

 

Hoy se cuenta otra historia. De hecho, en todo el mundo, las obligaciones y otros títulos de deuda en cantidad de casi 12 billones de dólares entraron en el cono de sombra de las tasas de interés negativas. Todo el sistema está siendo comprimido por el apretón causado por deudas crecientes, productividad en picada y la ineficiencia de las llamadas políticas monetarias acomodaticias. Semejante combinación, obviamente genera inestabilidad y pérdida de confianza.

 

En este escenario, se vuelve a ventilar la posibilidad o la necesidad de realizar algunas megafusiones bancarias, para dar la ilusión de fuerza y solidez, ignorándose el hecho de que dos debilidades no hacen una fuerza. Al contrario, los periódicos alemanes citan nuevos estudios como el de la consultoría bancaria ZEB sobre los 50 bancos europeos mayores, el cual alerta al riesgo de contagio entre los bancos en crisis que tiene niveles de ganancias inferiores al costo de capital.

 

Por eso, no es sorprendente que el Fondo Monetario Internacional (FMI) apunte hacia el Deutsche Bank, seguido de cerca por el HSBC y el Crédit Suisse, como “los más importantes” de los ‘demasiado grandes para caer’, que contribuyen en el aumento de los riesgos sistémicos”.

 

BAK

 

 

LA COMPARACIÓN ENTRE LA SITUACIÓN ACTUAL DEL DEUTSCHE BANK Y LA DE LEHMAN BROTHERS ANTES DE SU INSOLVENCIA, EN 2008, ES ATERRADORA.

 

El banco estadounidense tenía activos por 639 mil millones, con un paquete de derivados OTC (“de ventanilla” no registrados en los balances) del orden de 35 billones de dólares. El valor unitario de sus acciones, que era de 25 dólares en 2007, ¡cayó a solamente 10 centavos en 2009!

 

El Deutsche tiene activos de 1.63 billones de euros y un pasivo de 1.56 billones, al cual deben adicionarse 428 mil millones de euros en préstamos. A finales de 2015, traía en la barriga una cartera de 42 billones de euros en derivados OTC (eran 52 billones, el año anterior). Una acción del banco valía 135 dólares en 2007; hoy solamente vale 17.

 

Es en este contexto que también se ubica la situación de emergencia bancaria italiana, que necesitaría nada menos que 150 mil millones de euros para estabilizar el sistema.

 

En los últimos días, se oyeron declaraciones oficiales, que, hasta hace poco, solamente parecerían venir de “voces disonantes”. Véase al presidente del Banco de Italia, Ignazio Visci, quien no excluyó nuevas intervenciones públicas para salvar a los bancos, o al presidente de la Asociación Bancaria Italian (ABI), Antonio Patuelli, quien denunció el bail in (rescate con recursos de los accionistas y cuentahabientes, con la confiscación parcial de sus cuentas –n.e.) calificado por algunos, como inconstitucional.

 

Es obvio, sin embargo, que no hay razón para presentar “al otro” como si estuviera en peor condición: para los europeos, los estadounidenses; para Roma, el Deutsche Bank; para los alemanes, los bancos italianos.

 

RECESIÓN

 

 

“TENTACIÓN ESPECULATIVA!

Ocho años después de la eclosión de la crisis global, ya debería estar claro para todos que el sistema financiero vive una situación todavía peor, en la medida en que el comportamiento de riesgo de los bancos ha continuado y sido tolerado, mientas que la economía global se debilita por una profundización de la recesión y las autoridades monetarias agotaron toda su munición ordinaria.

 

Por lo tanto, es necesario que se adopte, con la máxima urgencia, un conjunto de reglas eficaces y rigurosas para volver a poner las finanzas y el sistema bancario de vuelta en el camino de su verdadera misión –la de proveer crédito para las políticas de desarrollo y crecimiento.

 

Para lograrlo, vale repetirlo hasta el cansancio, es crucial que se desvincule el sistema bancario y financiero de la recurrente “tentación especulativa”, con la reintroducción de equivalentes de la Ley Glass Steagal, con la cual el presidente Franklin Roosevelt encapsuló los excesos especulativos del sistema bancario estadounidense, para enfrentar la gran depresión de la década de 1930. Hoy, es fundamental prohibir a los grandes bancos jugar en la ruleta de los derivados OTC y las ventas al descubierto en las bolsas de valores.

 

¡BASTA DE BAIL OUT (RESCATE CON RECURSOS PÚBLICOS –N.E.) Y DE BAIL IN!

 

Este es el verdadero desafío para los gobiernos y los líderes políticos involucrados en la responsabilidad de actuar como estadistas, y no solamente como políticos de éxito.