El #métodopsicoprofiláctico, fue muy popular en #México hace 40 años

 

El método psicoprofiláctico, para auxiliar a la mujer embarazada a que controle el dolor en el momento del parto, fue muy popular en México hace 40 años. Básicamente este método consiste en aprender técnicas de yoga para obtener una relajación adecuada, con base en respiraciones controladas.
Al dicho bíblico de “Parirás con dolor “, muchas mujeres prefieren el bloqueo o de plano optan por una innecesaria operación cesárea.
Las madres de mis hijos tuvieron la oportunidad de tomar un curso magnifico de psicoprofilaxis en su momento. Y eso me daba la posibilidad de acompañarlas a ellas en la sala de expulsión a la hora del parto.
El curso es para la pareja “embarazada” , y es útil y necesario para saber cómo funciona la fisiología femenina. Aprendí mucho de eso lo acepto.
Con el parto de mi primera hija no me permitieron entrar a la sala de expulsión, debido a un incidente reciente en el cual un esposo reclamó a los médicos el porqué ellas tenían así en esa posición a su esposa, y lo echaron de la sala. Luego entonces, prohibieron la presencia de los maridos en la sala de expulsión.
Por eso relaté cómo conocí a mi hija recién nacida en el elevador del hospital cuando la llevaban a la sala cuna, y la enfermera me confió: acaba de nacer esta niña chinita, y la llevó a bañar y asear.
La madre de mis otros hijos deseaba a toda costa un parto en casa y además en agua, asuntos harto complicados de realizar en una sociedad que se escandaliza por querer parir en casa y no parir en hospitales.
Esta historia de desencuentros con los obstetras y ginecólogos es infinita. El médico obstetra de mi esposa de entonces se oponía rotundamente a un parto en casa. Y mi esposa lo mandó a la fregada y seguimos con nuestro proyecto de parir en casa.
Continuamos con el método psicoprofilactico hasta el final con sesiones semanales durante los últimos tres meses del embarazo.
En ese curso de preparación aprendimos a relajarnos medíante la respiración para controlar el dolor durante la expulsión del recién nacido. Éramos 20 parejas en el curso, por cierto muy caro, y casi todas las parejas eran de clase alta, y muy ignorantes de casi todo lo que es la fisiología femenina.
Mi mujer de entonces, valiente y decidida, se preparó concienzudamente y yo también.
Fue el parto más barato del mundo.
Compré una cortina de baño para ponerla en la cama y que el líquido amniótico no mojara el colchón.

Esterilicé las sábanas y otros trapos en el horno a gran temperatura.

Compré hojas de rasurar gillete para cortar el cordón umbilical.
Lo único caro fue adquirir el cordón para amarrar el ombligo de la criatura, porque no venden un metro sino 20 metros, porque es para uso hospitalario.
Y llegó la hora del parto…
Todo en orden, la dilatación fue aumentando paulatinamente a su paso natural hasta alcanzar los 10 centímetros. Sin usar oxitocina que dilata el útero a gran velocidad y puede provocar desgarres. Práctica común en los hospitales y sus obstetras, y tampoco sin necesidad de efectuar una episiotomia, que es otra práctica indebida de los obstetras, que consiste en rasgar el perineo hasta el ano, para facilitar la salida del niño.
Parimos en casa, me consta que esa bella niña es mía, y no me la cambiaron, yo estuve presente.

Y así parimos en casa después otra niña.

Y así parimos en casa de nuevo y ahora un varón.

Vi nacer a mis hijos en casa y ha sido para mi la experiencia de vida más impactante, emocionante, y amorosa de mi vida.
Colofón
Todo estuvo magnífico y gozamos nuestros partos en casa. Lo hicimos rodeados de mucho afecto, y en contra de la sociedad, de los médicos y de las familias nuestras….
El único inconveniente es que no hay médico que de fe que esas criaturas son nuestras y no robadas. Y las autoridades del Registro Civil ponen muchos peros como es su obligación.
Expliqué en el registro civil, con la criatura en brazos, y con varios amigos como testigos, que esa niña era nuestra. Y que todo se debió a que se nos “adelantó “ el parto y tuvo que nacer en casa.
Tres veces fui al registro civil con el mismo cuento, con mis criaturas en brazos a explicar que los partos se nos “adelantaron “… y también me hice acompañar de varios amigos que dieran fe de mis dichos.
PD. Por cierto aún me quedan 16 metros de una cuerda especial para amarrar ombligos, por si acaso alguien de ustedes lo necesita.
*La vaca filósofa
Foto: Especial