El lenguaje de las redes sociales

La tecnología, en conjunto con el uso constante de las redes sociales, han transformado la manera en la que interactuamos. Con el paso de los años, se han ido insertando nuevos términos y modismos que cobran todo su sentido a través de las redes. 

 

Las redes sociales han modificado todo, desde la manera en la que nos relacionamos, hasta el lenguaje. Los nuevos medios han insertado nuevos modismos y expresiones que, aunque para algunos son muy claros, para otros no tanto. Y su uso constante acaba haciendo necesario comprender los significados y el contexto donde se emplea cada uno.

 

Por lo general, aquellas redes que mayor diferencia marcaron han sido Instagram, Twitter y Facebook, aunque Youtube también ha hecho lo suyo. En todas ellas ha colaborado un factor importante, que reina habitualmente nuestros días en la actualidad, y es la instantaneidad. 

 

Las conversaciones, transferencias e interacciones, hoy en día están relacionadas por la inmediatez con la que se genera el feedback. Una publicación en las redes sociales o un mensaje de Whatsapp, pueden suscitar una respuesta instantánea. Y con ese criterio coexisten los nuevos términos, códigos reinantes en el mundo de internet y de las redes sociales. 

 

Los términos más conocidos

 

La lista de todas las expresiones que se han ido incorporando al lenguaje de las redes sociales podría ser muy larga. Sin embargo, siempre preponderan algunos términos que, por una u otra razón, el público elige para comunicarse. 

 

Nos familiarizamos con las palabras “youtuber” o “influencer”, tan usadas por ejemplo que se han convertido en la denominación de un concepto (y una profesión) específicos. En un nivel similar se posiciona el término “twitstar”, aunque lo cierto es que no ha llegado tan lejos. 

 

Si hay algo que debemos reconocerle a las redes es el impacto que éstas tienen y cómo han podido reducir significativamente las fronteras geográficas. Los términos utilizados para comunicarse suelen ser populares de manera internacional, aunque haya algunos pocos que resultan comprensibles sólo dentro de ciertos países. 

 

El término crush, cuya traducción más literal al español sería “flechazo”, es un buen ejemplo de cómo las limitaciones del idioma no son un impedimento para compartir el mismo código de lenguaje, porque aunque su origen es el inglés, se emplea también en países hispanohablantes, y con la misma naturalidad. 

 

Es cierto, de todas maneras, que algunas expresiones son más características de determinados grupos. La generación de jóvenes nacida justo en el auge de la tecnología, es decir, que no concibe el mundo sin el uso de las redes, tiene una conexión especial con su lenguaje. Algo similar sucede con los millenials, que han nacido y crecido exactamente durante el proceso de expansión tecnológica, vislumbrando desde muy cerca cómo ha ido cambiando el mundo con el uso de internet

 

Las diferencias entre unas generaciones y otras terminan haciéndose especialmente evidentes, porque mientras que para aquellos nacidos en los 80’, saber qué significa cool puede significar una cosa, para los jóvenes de la actualidad el concepto puede aparentar otra muy diferente. El hecho de que se modifiquen los medios a través de los cuales son insertados los términos con mayor frecuencia, termina haciendo que todo el sistema cambie.

 

El humor en las redes

 

Prácticamente, no hay nada que no pueda ser manifestado en el lenguaje de las redes sociales, porque éste es tan amplio como complejo. Su versatilidad podría considerarse una virtud, muy útil a la hora de transmitir emociones, estados de ánimo o de humor, que se traducen mediante el significado de mood, tan utilizado actualmente. En buena parte, para esto han colaborado los tan aclamados memes, piezas fundamentales en el arte de la comunicación tecnológica. 

 

Son recursos que tienen su valor en internet, porque como mencionamos antes, para las generaciones no nativas de la era digital, la falta de contexto puede quitar todo tipo de significación a los nuevos términos. 

 

Los memes, así como la palabra “mood”, en conjunto con otras expresiones y abreviaciones que refieren a estados de ánimo o acciones, son únicos especialmente por funcionar dentro de los códigos de internet. Es por eso que suelen perder la gracia cuando intentan explicarse, se echa en falta el contexto.

 

Otras expresiones un poco más antiguas, como los acrónimos, han visto sus orígenes en las redes. El acrónimo consiste en una sigla que ha comenzado a pronunciarse como si fuera una palabra en sí misma, y en el caso de las redes, se pueden citar numerosos ejemplos: FYI, o “for your information” (para tu información); BTW o “by the way” (por cierto); ASAP, “as soon as possible” (lo más pronto posible). Aunque se usen en inglés, los usuarios más jóvenes se habitúan rápidamente a su significado, incorporando así lo que quiere decir LMAO o LOL, por ejemplo, dos de los acrónimos más famosos, empleados para manifestar la reacción a algo cómico, y en ocasiones, incluso sarcasmo. 

 

Las redes sociales más usadas

 

En los últimos años, Instagram y Twitter demostraron ser las redes preferidas por los jóvenes, dejando a un lado el protagonismo que alguna vez tuvieron otras, como Facebook. Tanto Instagram como Twitter pusieron sobre la mesa expresiones particulares, que refieren exclusivamente a funciones propias de ellas y su sistema, como “story”, “hashtag” o “selfie”. 

 

La expresión “selfie”, que se ha ganado incluso una canción que sonó en todas partes del mundo, comenzó a representar no sólo una acción, sino además una especie de ritual

 

La importancia de un selfie o autofoto para las redes sociales es enorme, convirtiéndose en un modo de identificación entre los usuarios. De la misma manera, “story” le siguió, haciendo referencia a la función de publicar imágenes, textos o vídeos durante 24 horas, introducida por Snapchat, y que luego fue adoptada por Instagram, Facebook y Whatsapp. 

 

Cada expresión o modismo de las redes es algo más que la traducción de un hecho o una acción. Por el contrario, toma la relevancia de un código específico, que tiene la potencia de unir a millones de personas a lo largo y ancho del planeta.