El dólar, los BRICS y el uso de monedas nacionales

 

Mario Lettieri y Paolo Raimondi

Durante años, los países del grupo BRICS han usado las monedas nacionales en el comercio y en acuerdos dentro de la alianza, además de con otras economías emergentes. Es caso más notable es el acuerdo equivalente a casi 400 mil millones de dólares, denominado en yuans y rublos, involucrando el aprovisionamiento del gas natural ruso a China.

 

El sistema monetario internacional basado en el dólar se encuentra bajo críticas casa vez más fuertes. Con frecuencia, las economías emergentes han sufrido con los movimientos desestabilizadores de las políticas monetarias estadounidense, causantes de burbujas financieras y especulativas.

 

Recientemente, un grupo de economistas del BRICS presentó un detallado estudio sobre el “Uso de monedas nacionales en pagos internacionales: la experiencia de los países de los BRICS”, publicado por el Instituto Ruso de Estudios Estratégicos (RISS).

 

DÓLAR POR CANASTA DE MONEDAS

Hacia finales de 2016, 22% del comercio exterior de China se efectuaba en yuans, contra el 20% de Rusia, en rublos. Las demás monedas de los BRICS están muy lejos de estos valores. En relación a la cantidad de movimientos interbancarios internacionales, la moneda china representa apenas un 1.68%, el rand sudafricano el 0.38% y el rublo el 0.25%.

 

Puede decirse que semejantes números no son significativos, pero vale la pena observar que hace diez años nadie en el mundo occidental imaginaba algo semejante. Reforzándose así la propuesta de substituir al dólar como moneda de referencia por una canasta de monedas.

 

Al respecto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) se vio obligado a revisar la composición de su canasta de monedas, reconociendo el creciente peso de China. Desde octubre de 2016, el yuan es integrante de los Derechos Especiales de Giro (SDR, siglas en inglés), la moneda de reserva del FMI.

 

China enfrenta un proceso de desvalorización de su moneda y el desafío de los contrapuntos entre la apertura a los movimientos de capital y la estabilidad financiera interna.

 

CAEN MERCADOS

Rusia removió también casi todas las restricciones sobre las transacciones de ciudadanos no residentes con rublos, pero esto todavía no ha generado una expansión del uso internacional de la moneda, probablemente, debido a la reducida expresión del mercado financiero ruso.

 

India, por otro lado, se limitó a desarrollar un mercado de títulos offshore en rupias, con el objetivo de reducir la necesidad de dólares para pagar los intereses de su deuda externa.

 

Brasil desde 2009 creó un sistema de pagos regionales, el Sistema de Pagos en Moneda Local, utilizando las monedas nacionales de los países involucrados como Argentina y Uruguay.

 

África del Sur, cuyo mercado financiero es más avanzado que el de los otros países del BRICS, tiene una economía muy dependiente de sus materias primas y, por eso está empeñada en diversificarla, para aumentar su importancia en el sistema monetario internacional. Con su actual presidencia del BRICS, Johannesburgo pretende promover el desarrollo de todo el continente africano y, por ende, ampliar el uso de su monda nacional en el comercio con otros países africanos.

 

MUNDO MULTIPOLAR

Lo cierto es que la utilización de monedas nacionales en las transacciones internacionales presume una transición complicada.

 

Los BRICS están en la infancia y conscientes de los riesgos inherentes a la internacionalización de sus monedas. Pero, a pesar de las innegables dificultades de moverse en un campo dominado por poderosas fuerzas económicas y políticas, pretenden crear los instrumentos de una política multilateral real, para dar a sus monedas un papel cada vez mayor en los mercados financieros.

 

Cabe la pregunta. ¿Dónde se ubica en este proceso los países europeos y la Unión Europea misma? ¿Seguirán siendo dominados por el dólar o reconocerán que sus intereses pueden protegerse mejor en un mundo multipolar?