octubre 28, 2021

El Burka ominoso: Una “Papa caliente” para la ONU

El Burka ominoso: Una “Papa caliente” para la ONU

Bolivar Hernandez*
Quizá sea una afirmación aventurada decir que todas las religiones consideran a las mujeres seres de segunda clase, en comparación al papel desempeñado por los varones.
Ahora que los talibanes tomaron el poder en Afganistán, tres meses después de la retirada de las tropas estadounidenses, se instaura de inmediato “La Sharía o Ley Islámica”, que es la obligación de acatar una serie de medidas restrictivas para todo el mundo, pero en particular para las mujeres adultas.
Los talibanes de inmediato publicaron un largo listado de prohibiciones para las mujeres que actúan fuera de sus hogares, ya sea estudiando o laborando.
La lista contiene 30 restricciones para las mujeres afganas, y podría ser de 40 o 50 reglas de comportamiento da igual, ya que todas ellas son ominosas , despreciables, y humillantes para un ser humano.
Hace muchos años
Cuando impartía clases en la universidad iberoamericana de Santa Fe, de la Ciudad de México, les mostré a mis alumnas un video obtenido clandestinamente en Afganistán; donde se mostraba la discriminación hacia las mujeres, quienes solo podían salir a la calle acompañada de un varón de su familia; vestir con Burka ese traje negro que cubre absolutamente todo el cuerpo femenino dejando una abertura a la altura de los ojos, pero cubierta con una fina malla.
También ese video mostraba algunas ejecuciones públicas de mujeres infractoras de la Ley Islámica; o escenas de lapidaciones públicas donde se daba muerte a mujeres infractoras bajo una lluvia de piedras que destrozaban sus cuerpos.
En ese mismo video se daba cuenta de las actividades de resistencia femenina y de rebelión en asuntos aparentemente menores. Por ejemplo, las mujeres enfermas sólo podían ser tratadas por mujeres médicas, ir a la universidad y recibir clases sólo de maestras mujeres; grupos de mujeres de izquierda que trabajaban en pro de la niñez de las menores afganas en temas educativos; lo que les parecía insólito a las estudiantes de la Iberoamericana, era ver a grupos de mujeres afganas ir a escondidas a salones de belleza clandestinos a peinarse, o maquillarse el rostro o pintarse las uñas para luego ser ocultadas bajo el Burka.
Las escenas recientes de la victoria sin lucha que lograron los talibanes al llegar a Kabul, la capital afgana, mostradas por las televisiones internacionales, se puede observar la gran desesperación de los habitantes de la capital por tratar de huir del país; ya una multitud invadió las pistas del aeropuerto de Kabul, y son miles de personas con sus familias, queriendo abordar un avión a cómo dé lugar.
Se están evacuando a todos los extranjeros diplomáticos y sus familias, además de sus colaboradores afganos; el caos es infernal porque los talibanes impiden que sus compatriotas lleguen con facilidad al aeropuerto. El éxodo es espectacular.,
Los talibanes se hicieron presentes en los medios de comunicación, en particular en la televisión, y desalojaron a las mujeres que laboraba ahí como presentadoras.
El futuro para las mujeres afganas, estudiantes universitarias y empleadas gubernamentales, es incierto. Muchas de estas mujeres quieren migrar a EU o a Europa.
La comunidad internacional no reconoce al gobierno actual de los talibanes, todo esto es una “Papa caliente” para la ONU.
La diáspora de los afganos apenas empieza
Y llegarán finalmente a todos los confines del planeta. Un enorme Burka negro cubre todo el territorio afgano, nadie sabe a ciencia cierta qué ocurre bajo ese trapo negro, oscuro y asfixiante.
El sistema patriarcal mundial tiene una versión siniestra y es la variante Talibana.
¡Hasta pronto feministas defensoras de sus congéneres!, haber cuándo levantan sus voces en defensa de las mujeres afganas, eso es algo urgente y necesario.
*La Vaca Filósofa
Foto: Amber Clay en Pixabay 

About The Author

Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

Related posts