El 15 de febrero inicia temporada de ozono para Valle de México

 

Un grupo interinstitucional de expertos en meteorología y calidad del aire de diversas instituciones determinaron que para 2018 la temporada de ozono iniciará este jueves 15 de febrero, un mes antes de lo habitual, debido a que habrá pocas lluvias y alta radiación solar.

 

Ese lapso se caracteriza por la presencia de sistemas de alta presión en el centro del país, frecuentemente asociadas a masas de aire de origen continental con bajo contenido de humedad, poca nubosidad y registro de temperaturas y radiación solar altas.

 

Según las previsiones de calidad del aire, se espera que durante la temporada de ozono 2018, que concluirá el 15 de junio, se presenten entre 10 y 15 días con concentraciones máximas iguales o superiores a 151 puntos en el Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA), valor por encima de la norma ambiental de los 100 puntos.

 

IRRITA EL TRACTO RESPIRATORIO

A diferencia del ozono a mayor altitud, a nivel de la superficie terrestre se convierte en un contaminante que en cada bocanada agrede las mucosas e irrita el tracto respiratorio y los ojos, lo que facilita la acción de virus y bacterias, principalmente en la época de altas temperaturas.

 

De acuerdo con información del Sistema de Monitoreo Atmosférico, cuando el tracto respiratorio es expuesto al ozono se producen importantes daños en esa zona, aunque su alcance dependerá de la concentración y el tiempo de exposición.

 

En asmáticos expuestos diariamente al ozono se ha reportado un incremento en la incidencia de ataques y síntomas respiratorios, además reduce la función pulmonar y hace más difícil la respiración profunda y vigorosa.

 

PUEDE AGRAVAR EL ASMA

Cuando esto sucede, la respiración comienza a sentirse incómoda, por ejemplo, al realizar ejercicio o trabajo al aire libre se puede notar una respiración más rápida y superficial de lo normal, refirió en su folleto “Contaminación del aire. Ozono (O3)”.

 

En concentraciones elevadas se puede agravar el asma debido a que favorece la susceptibilidad del organismo a los alérgenos, además puede empeorar las enfermedades pulmonares crónicas como el enfisema y la bronquitis, y reducir la capacidad del sistema inmunológico para defenderse de las infecciones bacterianas.

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