Donald Trump es el hijo de una granjera emigrante que huyó de Escocia por hambre

 

Los orígenes de Trump, pese a sus discursos y propuestas para evitar la entrada de inmigrantes en Estados Unidos durante la campaña electoral, y después como presidente de los Estados Unidos, se remontan fuera de su América querida.

Ahí se ven las contradicciones entre lo dicho y la realidad del actual presidente de los Estados Unidos.

Tragedia de Tong

Mary Anne MacLeod era la más joven de diez hermanos nacidos en una granja que poseía su familia en Tong, un pueblo de Escocia. Mary Anne decidió viajar a Nueva York para huir de de la pobreza en 1929.

En esa época hubo una gran emigración del pueblo de donde ella procedía porque a finales de la I Guerra Mundial la mayor parte de los hombres del pueblo murieron al hundirse un barco que los traía de vuelta. Esto hizo que muchas chicas jóvenes decidieran salir para buscarse un marido y un futuro mejor.

Travesía hacia Nueva York

La madre del presidente no viajó con 18 años, en 1930 a Nueva York como un viaje de recreo, sino para quedarse en Estados Unidos, para huir de la pobreza de su pueblo escoces con 50 dólares de la época, lo que equivalen a unos 700 dólares de hoy.

La opción de América era una salida digna para las jóvenes de la isla. Además, Estados Unidos contaban con leyes migratorias bastante laxas. Antes de los años 20 no existían limitaciones para los inmigrantes, pero en 1929, un año antes de la llegada de la madre de Trump, se declaró una amnistía para los ciudadanos que habían ingresado en el país sin la «autorización debida».

En ese momento de apertura, entró Mary Anne,que a la pregunta de si tenía intención de regresar a su país de origen, ella respondió que no. Y, además, en el formulario escribió como profesión: Criada.

Lo primero que hizo al llegar a Nueva York, fue visitar a su hermana, Catherine Reid que llevaba un tiempo en Estados Unidos tras haber tenido un hijo ilegítimo en 1920, algo muy controvertido en la época.

Según los documentos de la travesía, MacLeod embarcó el 2 de mayo de 1930 en el puerto de Glasgow rumbo a Estados Unidos, adonde llegó nueve días más tarde a bordo del barco Transilvania.

«Vino con una visa de inmigrante para tener una residencia permanente», ha manifestado Mundo Barry Moreno, historiador del Museo Nacional de Inmigración de la Isla de Ellis en Nueva York, tras analizar el registro de pasajeros de la embarcación.

Su visado 26698 había sido emitido en Glasgow el 17 de febrero de 1930, justo tres meses antes del viaje.

Primeros años en EE.UU. y romance

El comienzo, no correspondía con el “sueño americano” idílico. Trabajó como criada en casa de una familia acomodad a las afueras de Nueva York, pero con la grave crisis que asolaba en esos años a Estados Unidos, fue despedida.

Este pasaje de la historia de Mary, ha sido negado por su hijo en varias ocasiones, argumentando que su madre viajó a Nueva York sin intención de quedarse, que conoció a Fred Trump en un baile mientras pasaba unas vacaciones en Nueva York y que no pasó ninguna penuria.

En sus primeros años en Nueva York, su hermana Catherine le presentó en una fiesta a Fred Trump, casi siete años mayor que ella, un constructor y empresario inmobiliario. El romance fue viento en popa, pues a mediados de 1934, la joven escocesa volvió a su tierra natal en e, con un «permiso de reentrada» obtenido de Washington el 3 de marzo de 1934, que solo se concedía a los inmigrantes que tenían la intención de convertirse en ciudadanos estadounidenses.

Aquel viaje, seguramente, le sirvió para contar a su familia sus planes de futuro con su prometido, porque en abril de 1935, Mary Anne ya vivía en la residencia Trump, en el barrio de Jamaica. Y ya figuraba como ciudadana estadounidense naturalizada, aunque ella no logró ese estatus hasta 1942.

En enero de 1936, Frederick Christ Trump y Mary Anne Macleod se casaron en Nueva York, con una recepción para 25 invitados en el Hotel Carlyle en Manhattan. Tras una breve luna de miel en Atlantic City, regresaron a su residencia donde, un año después, nacía Maryanne Trump, la mayor de sus cinco hijos.

En esos momentos, Mary Trump se había convertido en una ama de casa y una asidua en eventos sociales y benéficas, dejando atrás su pasado como empleada doméstica.

Últimos años

Convertida ya en una mujer exitosa, tuvo cinco hijos, siendo Donald Trump el cuarto, nacido en 1947.

En la campaña electoral en 2015, Donald Trump apenas sacó a relucir el pasado de su madre, porque no concordaba con su discurso antinmigración: «La afluencia de trabajadores extranjeros mantiene bajos los salarios, el desempleo alto y hace que sea difícil para los estadounidenses trabajadores ganar un salario de clase media. Necesitamos controlar la admisión de nuevos trabajadores», llegó a decir.

Murió con 88 años en al año 2000, apenas un año después que su marido. New Hyde Park, en Nueva York, es la ciudad donde ambos descansan.

 

Fuente: http://www.hondusatv.com/