DESPUÉS DEL BREXIT ¿SE CORREGIRÁN LOS PELIGROSOS RUMBOS DE LA UE?

BREXIT

 

Elisabeth Hellenbroich (MSIA INFORMA)

Después del plebiscito que decidió la salida de Gran Bretaña del bloque europeo, se han desarrollado intensos debates en los países de la Unión Europea (UE).

 

En la discusión sobre el futuro de las políticas económicas y de seguridad de la UE, se han conformado dos tendencias, especialmente en Alemania.

 

Por un lado, el ministro de Economía y vice-canciller Sigmar Gabriel (del Partido de la Social Democracia (SPD), pide una política de fuerte crecimiento económico, de manera de crear trabajos productivos en el bloque, con foco en los jóvenes.

 

El otro, el ministro de Finanzas, Wolfang Schäuble (de la Unión Demócrata-Cristiana-CDU), criticó en entrevista publicada en el periódico Welt am Sonntag el 3 de julio pasado, las declaraciones de su colega de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, quien recientemente se declaró contrariado con las maniobras de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Polonia.

 

Schäuble rechazó cualquier idea de una “profundización” de la UE y defendió la insistencia en la actual política de austeridad para el bloque. La intensidad de la polémica, dentro de la coalición gobernante SPD-CDU, trae a luz enormes problemas no resueltos, que quedaron en evidencia con la crisis financiera global de 2007-2008.

 

El Brexit puede ser, sin embargo, la oportunidad para que se corrijan ciertas decisiones erradas, en el ámbito de las políticas económicas y de seguridad del bloque europeo, de modo de dar a la UE una nueva orientación.

 

En una conferencia organizada en Frankfurt por la Asociación Atlántica Alemana el pasado 26 de junio, el ex-ministro de Relaciones Exteriores y ex-jefe del servicio de inteligencia exterior BND, Dr. Klaus Kinkel, habló sobre la crisis en Europa.

 

Después de analizar las causas de la opción Brexit y sus posibles consecuencias, presentó un panorama estratégico de un mundo que camina hacia el desorden, moldeado por una Europa que vive sucesivas crisis por el terrorismo, una sangrienta guerra en Siria, la lucha por la hegemonía en el Oriente Medio entre Irán, Arabia Saudita y Turquía y la falta de una resolución de la crisis de Ucrania.

 

Para Kinkel, la anexión de Crimea promovió un cambio violento de fronteras, pero, al mismo tiempo que destacó que el presidente ruso no respetó la ley internacional, destacó que el mandatario del Kremlin tiene un importante papel en la actualidad. Según él, Putin devolvió la honra y la autoconsciencia al pueblo ruso, después de una fase de intensa humillación, en los años 1990. En aquella década, la ex-Unión Soviética perdió el Pacto de Varsovia y tuvo que aceptar el avance de la OTAN cada vez más cerca de sus fronteras.

 

Kinkel mencionó, también, las pláticas que tuvo sobre Rusia con el ex-ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Hans-Dietrich Genscher, y pidió que se observara hacia Ucrania con honestidad. El país se encuentra en una situación en que tuvo que optar por Rusia o por EU, lo cual provocó que el gobierno ucraniano entrara en crisis.

 

Por otro lado, lo que Putin ha hecho en Siria fue calificado por Kinkel como un “movimiento brillante”, a partir del momento en que esto permite que el negocie con los EUA en pie de igualdad.

 

Sobre el actual status quo de Europa, Kinkel afirmó que hay un cierto problema de “fatiga” en el bloque, además de una incapacidad de crearse efectos sinérgicos dentro de este. Destacó la necesidad de percibir el potencial del bloque, con 500 millones de habitantes, y de hacer todo lo necesario para evitar su marginalización, en especial, vis-a-vis a otras potencias como China. Con todo, afirmó, en vez de aprovecharse este potencial, lo que se ve es el crecimiento de fuerzas centrífugas y de los intereses nacionales en Europa.

 

Además de esto, la UE está paralizada por un aparato administrativo lento, con decisivos procesos entre los 28 (en breve 27) Estados miembros, que tomará un tiempo exageradamente largo.

 

El ex-ministro calificó el “Brexit” como una revuelta contra los hombres de mente pequeña, una revolución contra las elites (analistas del Bank of America calificaron el desenlace del referendo como una “victoria de Wall Street” y una “derrota” de la mayoría de la sociedad, pero alertaron contra una inminente “guerra contra la desigualdad” –Frankfurter Allgemeine Zeitung del 28 de junio de 2016).

 

Según Kinkel, 67% de la votación de Londres fue favorable a la permanencia en la UE, pero las demás regiones inglesas, en especial las áreas más periféricas del país, estuvieron ampliamente contra el bloque europeo y a favor de la salida.

 

La votación, destacó, fue una derrota de la razón humana, pues, al final, la Gran Bretaña exporta 53% de sus productos hacia el bloque europeo y este, por su parte, destina 43% de las exportaciones hacia la Gran Bretaña. Alertó del crecimiento de los populistas en Europa, una tendencia a la organización de nuevos referendos y, posiblemente, la salida de otros Estados del bloque, con efectos nefastos para la economía.

 

Por otro lado, resaltó que la Gran Bretaña sigue siendo un socio importante en la OTAN y en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En lugar de precipitar “grandes reformas” en la UE, Bruselas debería intentar encontrar respuestas a los grandes desafíos de nuestra época –inmigración, desempleo y las deudas soberanas.

 

RUSIA 1

ENTENDIENDO LAS DESCONFIANZAS RUSAS

El análisis anterior del ex-ministro de Relaciones Exteriores y ex-jefe del servicio de inteligencia exterior BND, Dr. Klaus Kinkel, puede ser visto en paralelo con las ideas del ex-presidente de la Conferencia de Seguridad de Munich, Dr. Horst Teltschik, quien fuera asesor del ex-canciller Helmut Kohl (1982-98), presentadas en una entrevista exclusiva al portal ruso Sputnik del 29 de junio pasado.

 

Cuestionado sobre lo que piensa sobre el orden europeo actual, Teltschik lo describió como “depresivo”. “Yo observo con preocupación la Cumbre de la OTAN en Varsovia. Mientras ellos se enfocan en asuntos sobre seguridad y defensa, olvidan que lo que nos hizo fuertes en el pasado fue el intento de reducir las tensiones con la Unión Soviética, además de la visión de Mikhail Gorbachov en París (1990) hacia un orden pacífico y de seguridad común, en el ámbito de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). Hoy, estamos millas de distancia de eso”.

 

En referencia al rearme de la OTAN en la frontera Este, y las recientes declaraciones de Steinmeier contra las maniobras militares en las fronteras con Rusia, Teltschik dijo concordar con tales críticas. El peligro sería muy grande, “si tropas estadounidenses y europeas estacionadas a lo largo de las fronteras con Rusia dan los primeros pasos en la instalación de misiles en Rumania. En este caso, la reacción rusa sería imprevisible: posiblemente, tomarían medidas similares en aquella frontera. Ese es el juego: si me pegas, yo te pegaré. Esto me deprime de verdad. Ya fuimos demasiado lejos”.

 

Para él, se pueden comprender las desconfianzas de Rusia sobre el escudo antimisiles en Rumania, que sería orientado hacia ellos. “La propia OTAN, durante una cumbre en Lisboa, invitó al ex-presidente ruso Dmitri Medvedev y le prometió que Rusia participaría en el desarrollo de escudos antimisiles. La OTAN nunca mantuvo su palabra”, afirmó.

 

Teltschik pidió también que se active el Consejo Rusia-OTAN, a la luz de las crecientes tensiones actuales. “¿Por qué este consejo no fue convocado, cuando las crisis de Georgia y de Ucrania?¿Por qué no hay intentos de proceder a medidas de construcción de confianza, como el intercambio de observadores?

 

Tales cosas deben ser importantes para evitar conflictos, por ejemplo, en el Mar Caspio y en el Báltico. El peligro de choques, como lo vimos en Turquía, con el derribo del caza ruso, es muy grande. Y, con todo esto, esos mecanismo que existían en el pasado, ya no están funcionando en la actualidad”.

 

Teltschik recordó también el discurso de Putin en el Parlamento Federal alemán el 25 de septiembre de 2001. En esa ocasión, recibió elogios del público presente, cuando habló de Rusia como un país europeo. En aquel momento, había discusiones sobre una “asociación de seguridad con Rusia”, al lado del gobierno federal de Alemania y de la Unión Europea.

 

El comportamiento actual de Putin debe verse como una reacción al comportamiento de Occidente. Al mismo tiempo, explicó que el no favorecía las sanciones económicas toda vez que estas siempre perjudican a la población.

 

Para él, la OSCE necesita ser fortalecida. “Debe quedar claro que la OSCE debe ser un instrumento que modele la seguridad de toda la Europa”. Sobre la visión de un espacio económico y de seguridad común entre Europa y Rusia, Teltschik afirmó.

 

“Para mí, eso ya estaba listo en París, en 1990, con una perspectiva increíble. Yo insisto –y esto es claro, es solamente una tesis- que si, en aquel momento, a UE hubiera negociado con Ucrania sobre un acuerdo de asociación, se podría haber llevado adelante la idea de una zona de libre comercio que abarcase toda Europa, tal como fue propuesto por el entonces comisario de la UE, Romano Prodi, así, no habríamos llegado a la crisis ucraniana”.

 

En un discurso dado en Berlín, el entonces presidente Medvedev afirmó que el concepto de la Carta de París de 1990 debió de haberse vuelto un asunto del tratado. Occidente no respondió a tal oferta, y esto significa que no tenemos voluntad de examina con seriedad las propuestas rusas.

 

“Sin Rusia, el acuerdo nuclear con Irán no se hubiera hecho. De misma manera, Rusia debe incluirse en los debates sobre la solución del conflicto en Siria. Rusia está probando al mundo que ella se concibe como un actor global, similar a otras grandes potencias, como los EUA y China. Y que quiere ser tratada de la misma forma”.

PUTIN

 

SEÑALES DE CAMBIO EN TURQUÍA Y EN EL ORIENTE MEDIO

En una conversación tras bastidores con un observador ruso muy bien informado, esta autora fue alertada sobre el significativo carácter de la entrevista de Steinmeier al periódico Bild am Sonntag del 19 de junio, en la que el ministro alemán alertó contra la agresiva postura de la OTAN ante Rusia. Igualmente, destacó otra señal en el sentido del reacercamiento entre Rusia y Turquía, simultánea a lo mismo entre Turquía e Israel.

 

El cambio fue señalado en una carta enviada a Putin por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en la cual expresó sus disculpas por el derribo del caza ruso, en noviembre del año pasado. El observador calificó esta iniciativa como un potencial cambio estratégico para toda la región de Oriente Medio, que también puede tener consecuencias para la UE. Con Rusia suspendiendo sus sanciones contra Turquía, se dio una importante señal. Gracias a la actitud moderada de Putin, después del terrible caso, no ocurrió una escalada hacia la guerra.

 

Un reacercamiento firme de Turquía con Rusia puede tener consecuencias estratégicas para toda la región, donde diversas potencias luchan por la hegemonía, pero esto también puede tener consecuencias en relación a Siria en la lucha contra el Estado Islámico. Por último, mi interlocutor también observa estos acontecimientos como señales positivas para las relaciones ruso-alemanas, a pesar del hecho de que la situación sigue siendo muy delicada. Él se mostró cautelosamente optimista en relación a una renovación del concepto de Europa, entendida como un espacio extendido de Lisboa a Vladivostok.