Dejan gobiernos de México y EU a su suerte a trabajadores temporales

 

La discriminación, el hacinamiento, las jornadas extenuantes, la retención de documentos y el acoso sexual son la constante no sólo para trabajadores migrantes sin papeles en Estados Unidos, también lo es para aquellos queestán buscando hacerlo por la buena bajo el sistema de visas H2-A y H2-B.

Por medio del sistema, el empleador de Estados Unidos solicita las visas a migración; una vez que se las autorizan, se las da a un reclutador mexicano –a quien él a su vez contrata—para que busque a los trabajadores idóneos para las labores a desempeñar. Bajo este esquema, el proceso no debería tener ningún costo para quienes serán contratados.

Ciertos reclutadores están cobrando cuotas por los trámites o contactarlos con el empleador, pero no debería de ser así, porque el empleador contrata al reclutador. Mientras que el fraude más común son ofertas de empleo falsas, pero en las que sólo se les contacta para hacer cobros, y cuando llega el momento en el que supuestamente van a viajar a Estados Unidos, eso no sucede porque el reclutador desaparece.

Desprotegidos en ambos lados de la frontera

 

Con las visas H2, Estados Unidos consiguen un control de la migración temporal, pero sin que ninguno de los dos gobiernos asuma una responsabilidad plena sobre las personas que viajan para ser empleadas.

Por un lado, el gobierno mexicano se da a la tarea de alegar no tener responsabilidad, aunque son sus connacionales los que viajan a trabajar a Estados Unidos; por el otro, EU al no ser un programa, tampoco asume responsabilidades, explica Cacho.

La situación abona a que Estados Unidos mantenga este esquema a su conveniencia y asegura mano de obra barata en trabajos muy precarios.

Con esta administración de Trump, y su discursos antinmigración y de discriminación, se abre una cancha más amplia para que los empleadores mantengan prácticas violatorias muy concretas. Y el gobierno mexicano, por su parte, no responde.

Para la coordinadora del área de Procesos Organizativos de ProDESC esto evidencia que el gobierno mexicano no se hace responsables de las violaciones a derechos humanos laborales de sus connacionales. Fuente: Ciuddadanos en Red