Cuando los adolescentes dejan la mariguana, mejoran su aprendizaje verbal y su memoria

 

Jessica Maes*

Un estudio publicado en este semana descubrió que cuando los adolescentes dejan de fumar mariguana, aunque sea por un período breve, digamos una semana, mejoran su aprendizaje verbal y su memoria. El estudio refuerza la idea de que el uso de mariguana en adolescentes está asociado a la reducción del funcionamiento neurocognitivo, ya que el THC, el ingrediente activo de la cannabis, afecta más intensamente las partes del cerebro que se desarrollan durante la adolescencia.

“El cerebro adolescente está pasando por un neurodesarrollo significativo hasta los 20 años, y las regiones que se desarrollan son aquellas que están más pobladas por los receptores de la cannabis y también son muy críticas para el funcionamiento cognitivo”, dice Randi Schuster, directora de neuropsicología del Center for Addiction Medicine del Massachussetts General Hospital de los EUA, y autora principal del estudio, en material publicado en el sitio de la Radio Pública Nacional (NPR, siglas en inglés) de los EUA.

Schuster y un equipo de investigadores se propusieron determinar si las funciones cognitivas potencialmente perjudicadas por el uso de la mariguana en adolescentes, especialmente la atención y la memoria, mejoran cuando el joven se abstiene de la droga. En tanto sería difícil conseguir no fumadores que empezaran a usar marihuana, los investigadores intentaron una perspectiva diferente: reclutaron 88 adolescentes y adultos jóvenes que fumaban mariguana, entre edades de 16 a 25 años, y pidieron que algunos de ellos acordaran en parar de fumar o consumir cannabis de alguna otra forma durante un mes. Los voluntarios tenían diferentes perfiles de consumo de la droga: algunos de los muchachos fumaban una vez por semana, mientras otros fumaban casi a diario, por ejemplo.

 

Memoria verbal

 Los investigadores distribuyeron aleatoriamente a los voluntarios en un grupo de abstención y en otro sin abstención. Los dos grupos fueron probados semanalmente para garantizar que los niveles de THC del grupo en abstinencia fueran disminuyendo y que los niveles del grupo de control permanecieran consistentes mientras ellos seguían usando la droga.

También en cada visita, los participantes completaban una variedad de tareas probando su atención y memoria a través de una herramienta de evaluación cognitiva.

Los investigadores descubrieron que, después de cuatro semanas, no hubo diferencia perceptible en los puntajes de atención entre los usuarios de marihuana y los no usuarios, pero los puntajes de memoria de los no usuarios mejoraron, mientras la memoria de los usuarios permaneció igual.

La prueba de memoria verbal desafió a los participantes a aprender y recordar nuevas palabras, lo cual permitió a los investigadores observar la capacidad de de aprender información en la primera vez que las palabras fueron presentadas, así como el número de palabras que podían almacenarse en la memoria de largo plazo –la memoria verbal es particularmente relevante para adolescentes y adultos jóvenes cuando están en el aula, subraya Schuster en la materia de NPR.

“Para un adolescente en una aula de historia, aprendiendo nuevos hechos por vez primera, estamos sospechando que los usuarios activos de cannabis puedan tener dificultades en ubicar esas nuevas informaciones en su memoria de largo plazo”, apunta la investigadora.

Aunque este estudio no hay probado que la abstención de cannabis mejora la atención de los adolescentes, otros estudios descubrieron que los usuarios de marihuana si salen peor en las pruebas de atención que los no usuarios. Schuster sugiere que puede llevar más de cuatro semanas de abstinencia para mejorar los niveles de atención.

Curiosamente, la mayor parte de la mejoría de la memoria para el grupo abstinente ocurrió durante la primera semana del estudio, lo que deja esperanzados a los investigadores: “Quedamos agradablemente sorprendidos al ver que por lo menos algunos de los déficits que pensamos eran causados por la cannabis parecen ser reversibles, o por lo menos algunos de ellos son rápidamente reversibles, lo cual es una buena noticia” dijo Schuster.

Según Krista Lisdahl, profesora asociada de psicología de la Universidad de Wisconsin, también en los EUA, quien también investiga la neurociencia del vicio, un posible punto débil del estudio es la falta de un grupo de control que no fume marihuana, dijo en matera de NPR. A causa de esto, es difícil concluir que las mejoras en la memoria trajeron a los participantes de vuelta a sus niveles básicos antes de usar el enervante.

Además de eso, el estudio duró apenas cuatro semanas y por lo tanto es imposible sacar conclusiones sobre los efectos a largo plazo del uso de la marihuana para los jóvenes, como la influencia directa de esta droga en el desempeño académico, en los patrones de sueño o en el humor.

 

Largo Plazo

  Los investigadores apuntan que se necesitan más estudios para determinar si las mejoras en la cognición asociadas a la abstinencia de cannabis también están ligadas a un mejor desempeño académico y otros resultados funcionales en la vida cotidiana. “Todavía hay muchas cuestiones abiertas a ser estudiadas, incluyendo si la atención puede mejorar y la memoria sigue mejorando con períodos más largos de abstinencia de cannabis”, aseveró Schuster en materia del portal Psychology Today.

El equipo ya está planeando una prueba de acompañamiento mucho mayor. Este estudio incluirá participantes más jóvenes de entre 13 y 19 años de edad. En este, se incluirán practicantes que nunca fumaron mariguana. Otro ensayo clínico futuro, con usuarios regulares que se abstienen de fumar la hierba por seis meses, investigará si la abstinencia resulta en mejoras cognoscitivas por este período más largo. Esta investigación analizará específicamente una posible conexión entre la abstinencia de cannabis y un mejor desempeño escolar.

Un estudio de largo plazo, llamado Estudio de Desarrollo Cognitivo del Adolescente, está siendo desarrollado por el Instituto Nacional de Salud (INH) de los EUA y podría dar respuestas más profundas sobre los efectos de la mariguana en el cerebro de los jóvenes, y también revelar si el funcionamiento cerebral de los adolescentes puede recuperarse completamente cuando dejan de usar la hierba.

Lisdahl está ayudando en el estudio del NIH, el cual, hasta el momento, involucra a más de 11 mil niños de 9 a 10 años y los seguirá hasta la edad adulta joven. Es el mayor estudio de largo plazo sobre el desarrollo del cerebro infantil hecho en los EUA, y evalúa, desde el tiempo viendo las pantallas de los smartphones hasta conmociones y drogas y como se afecta el cerebro de los adolescentes.

En este medio tiempo, Lisdahl dice que los descubrimientos del nuevo estudio –que la abstinencia de la marihuana está asociado a las mejoras en el aprendizaje y en la memoria de los adolescentes- mandan un mensaje positivo. “Sigo optimista de que podamos mostrar la recuperación de la función con abstinencia prolongada” afirmó.

(NPR, Newscientist, Psychology Today).

 

*2 de noviembre de 2018 (https://hypescience.com/memoria-adolescentes-maconha/

N. de los E. – Por más que el cabildo narcolegalizador mantenga la costosa y abrumadora campaña dirigida a ocultar la verdad, cada día surgen nuevas evidencias del daño que produce el consumo de marihuana. En México la legalización total de las drogas siempre fue el deseo del “establishment” anglo-americano y sus secuaces nacionales, como el ex Presidente Vicente Fox y el ex canciller Jorge Castañeda, más recientemente se unió la senadora de Morena, Olga Sánchez Cordero. Los daños a la salud es un aspecto, el otro, son los intereses financieros que respaldan la legalización de las drogas. Esperamos que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reconsidere tan malévola narcogeopolítica. Aquí reproducimos un articulo muestra.