abril 19, 2021

Crónica del día en que la maestra de #HistoriadelArte optó por el #suicidio, tras semanas de #depresión

Crónica del día en que la maestra de #HistoriadelArte optó por el #suicidio, tras semanas de #depresión

 

Hace muchos años, la maestra de Historia del Arte vino de España a México, Ella es originaria de Vitoria-Gazteis, en el país vasco. Arantza es su nombre de pila.

 

Hizo sus estudios de maestría y doctorado en Italia. Y ella deseaba viajar por el mundo y conocer América Latina, y buscó una opción de trabajo en México como maestra de historia del arte en El Claustro de Sor Juana.

 

Es una universidad privada dedicada a las humanidades. La rectora es la doctora Carmen López Portillo Romano, hija del expresidente mexicano José López Portillo. Esa institución ocupa el antiguo edificio de un convento en donde estuvo recluida Sor Juana Inés de la Cruz durante la Colonia.

 

El Claustro, como se le conoce en una sola palabra

Se ubica en la avenida Izazaga, entre Isabel la Católica y Cinco de Febrero, en el centro histórico de la Ciudad de México. Tiene dos accesos: el principal es por Izazaga y el otro es por San Jerónimo.

 

Tanto los maestros como los alumnos del Claustro se reúnen durante los recesos de las clases en el Café Regina, situado a dos cuadras del exconvento.

 

En el icónico lugar se dan cita estudiantes de filosofía, psicología e historia del arte. Las charlas entre ellos son  muy amenas y divertidas.

 

Arantza tiene un gran afecto con sus alumnos, principalmente son mujeres, y ellas igual la aprecian bastante.

 

La maestra vivía en los condominios Altillo de avenida universidad 1900, en el edificio 19 departamento 401, delegación, hoy alcaldía, de Coyoacán. Su medio de transporte era el metro. Que lo tomaba en la estación M.A. Quevedo, Línea 2, para hacer el trasbordo correspondiente en la estación Balderas, y ahí tomar el metro de la Línea 1, rumbo a la estación Isabel la Católica. Son apenas tres estaciones entre Balderas e Isabel la Católica.

 

AL BORDE DE UN ATAQUE

Arantza salía muy temprano de su departamento para impartir sus clases en el Claustro desde las 7 de la mañana, con un receso largo tipo 10 am. Y luego proseguir hasta las 2 de la tarde.

El estrés de dictar clases y llenar docenas de informes y revisar ensayos de sus alumnas, la tenían permanentemente al borde de un ataque de nervios.

 

En sus conversaciones con sus alumnas se le escuchaban decir con nostalgia que echaba de menos a su familia en España y que deseaba tomar unas largas vacaciones en la península ibérica. Ella siendo soltera y sin hijos, adoraba a sus pequeños sobrinitos, hijos de su hermana mayor.

 

Había cumplido seis años en México y no había podido ir a España, y sus últimas vacaciones fueron siempre en territorio mexicano.

 

Un día que estaba reunida con sus alumnas

Arantza tuvo un ataque de pánico, se puso mal. Lloraba mucho y estaba demasiado alterada de los nervios. Pidió permiso a su directora de carrera y se pudo ir a casa.

 

Por fortuna era un viernes, y le quedaba el fin de semana para recobrar las energías. Descansó, hablo con su familia de Vitoria y pudo charlar con sus sobrinitos. Todo en orden al parecer.

 

El lunes siguiente Arantza se levantó de madrugada como de costumbre, pero no desayunó, y abordó el metro en la estación M.A. Quevedo.

 

Absorta en sus pensamientos vio pasar las estaciones Viveros, Coyoacán, División del Norte, Etiopía, Centro Médico, Hospital General, Niños Héroes y por fin Balderas, y no sintió el viaje. Hizo el transbordo en Balderas y se dirigió a la estación Isabel la Católica.

 

Arantza nunca llegó a su destino

En el Claustro se alarmaron bastante, porque Arantza nunca faltaba a sus labores docentes, jamás.

 

Pasaron las horas y la incertidumbre crecía a pasos agigantados. No había noticias de Arantza.

 

Varios días después de su desaparición, la policía de investigaciones llegó al Claustro para hablar con la rectora la doctora Carmen López Portillo Romano, e indicarme sobre el asunto de un cadáver sin identificar de una mujer con las características de Arantza.

La clave fue que en la mochila de Arantza se descubrió que ahí traía los trabajos finales de sus alumnas de la licenciatura de Historia del Arte, con el logotipo del Claustro.

 

Según relataron los testigos que presenciaron todo lo ocurrido en la estación Isabel la Católica, que la maestra bajó del convoy y se quedó en el andén como si estuviera extraviada. No se movió. Los convoyes del metro seguían pasando cada cinco minutos.

 

Arantza se colocó a la mitad del andén y esperó el siguiente convoy, y se lanzó a las vías en ese instante. El grito de los pasajeros ahí reunidos y que vieron todo en el andén,  fue aterrador.

Todas las ilusiones de la Maestra de Arte fueron truncadas de un solo golpe.

*La Vaca Filósofa

Imagen: De Sandro Botticelli – Adjusted levels from File:Sandro Botticelli – La nascita di Venere – Google Art Project.

About The Author

DiarioNoticiasWeb.Com

DIARIO NOTICIAS WEB ES UN JOVEN PORTAL PERIODÍSTICO DIGITAL INDEPENDIENTE, CON INFORMACIÓN ACTUAL Y ANALÍTICA, DE ÁGIL LECTURA,

Related posts