abril 19, 2021

#COVID: Entre el #machismo, #dolor, #abandono y la #muerte

#COVID: Entre el #machismo, #dolor, #abandono y la #muerte

 

Estoy saliendo ahora de nuevo a la vida. No sé aún cómo será mi vida después de lo vivido aquí los últimos quince días de mi existencia.

 

Estoy sentada en una silla de ruedas a la espera de mi marido en la puerta de este hospital temporal habilitado en un Centro de Convenciones de la Ciudad de México.

 

Padecí un encierro infernal en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La sensación de un muerte segura y pronta, siempre estuvo en mi mente, todos los días del confinamiento hospitalario.

Los pacientes de las camas contiguas a la mía, los vi morir asfixiados, muchos.

 

Yo llegué aquí porque me empecé a sentir mal

Tenía fiebre, tos seca, molestias en todo el cuerpo y dolores musculares también, dolor de garganta, diarrea, dolor de cabeza y pérdida del olfato y el gusto.

Además, sentía dificultades para respirar, presión en el pecho, incapacidad para articular palabras y para moverme, fatal el cuadro.

 

Desde el día que ingresé a la UCI fui despojada de mi identidad, pasé a formar parte de un inventario de pacientes identificados por un número. Dejé en la recepción mis objetos personales: bolsa, teléfono, tarjetas de crédito, llaves de mi casa y de mi automóvil. Y también mi ropa con la que llegue ahí.

 

Me colocaron una bata delgada con la espalda descubierta, y unas chanclas grandes.

 

Y ahí empieza mi calvario

Debo decir que soy diabética e hipertensa también, soy vulnerable en extremo.

 

Perdí la noción del tiempo, y nuca supe cuándo era de día y cuando era de noche. La realidad era una cosa borrosa, como entre sueño y pesadilla. A cada rato el personal médico aparecía y sin mediar palabra, me inyectaban en mis adoloridos brazos y manos: insulina, dexametasona (potente glucocorticoide, antiinflamatorio, inmune supresor).

 

Todo el tiempo del encierro estuve boca abajo en la cama, porque mis dañados pulmones no soportaban la postura boca arriba. Tuve mucho frío, sed y soledad, y necesidad de contacto humano.

Silencio absoluto, a lo lejos escuchaba las respiraciones entrecortadas de los pacientes al lado mío. Gritos de auxilio ante la sensación de ahogo.

 

Tuve la necesidad de recibir oxígeno, ese elemento vital que afuera es gratis y abundante, y colocado en mis narices era un elemento frío, helado, y me provocaba hemorragias nasales.

 

La comida era pollo hervido, desabrido, puré de verduras verdes, gelatina sin color. Y para la sed tomaba té, o bien suero. La comida sabía a trapo o papel.

 

Todas mis necedades habituales tuvieron que ser solventadas por el cuerpo médico: el aseo personal, comer, moverme en la cama, mis necesidades fisiológicas descargadas en un pañal de adulto, ¡mucha diarrea solo imagínense eso!

Tuve miedo de morir, mucha ansiedad, insomnio, estrés, llantos incontenibles. Y soledad, mucha soledad.

 

Y pensaba demasiadas cosas en esas largas horas boca abaja;

¿Y cómo será mi vida de ahora en adelante? ¿Y mis órganos cómo quedarán?  Mi páncreas, mis riñones, mis pulmones, mi corazón, ¿mis suprarrenales?

 

Cientos de interrogantes rondaban por mi cabeza y ninguna respuesta a ellas.

Estoy rabiosamente enojada, ¡Sí!

 

Y mi enojo principal es con mi marido, porque él me contagió. Ya sabía él que estaba contagiado y se hizo el desentendido. El mal avanzó y de mala gana se hizo la prueba PCR, y salió positivo. 

Hay un machismo evidente en el comportamiento de muchos hombres, que niegan la gravedad de esta pandemia.

 

Mi vida la tendré que replantear toda, absolutamente toda.

 

La gente cercana que pensaba estaría pendiente de mi mal, nunca aparecieron. Y gente que no me imaginaba siquiera su conducta hacia mí, por ser solo conocidos, sí estuvieron pendientes. Gran lección de vida.

Vi la muerte rondar alrededor de mi cama en el hospital, y le dije en voz alta: todavía no me quiero morir, tengo muchas cosas pendientes por realizar.

 

Este es mi testimonio de una paciente infectada de Corona virus, y que la libró por un pelito.

Cuídense todos, la cosa es seria. No es un juego ni una lotería…

P.D. Testimonio recogido de viva voz de Lulú, colega y amiga, el jueves 28 de enero del 2021.

*La vaca filósofa

 

Foto: Especial

About The Author

DiarioNoticiasWeb.Com

DIARIO NOTICIAS WEB ES UN JOVEN PORTAL PERIODÍSTICO DIGITAL INDEPENDIENTE, CON INFORMACIÓN ACTUAL Y ANALÍTICA, DE ÁGIL LECTURA,

Related posts