#Covid-19 en #México: Reflexiones del Doctor Juan José Ramírez Bonilla, experto del #Colmex (exclusiva)

 

Bernardo Méndez Lugo*

Entrevista con el Dr. Juan José Ramírez Bonilla (JJRB), Profesor-Investigador, Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México, basada en el capítulo “Reflexiones finales. De los científicos, la ciencia y el pensamiento científico”, de su libro inédito El túnel sin final. La política Sanitaria contra el SARS-CoV-2 en México.

´coronavirus

BML. ¿Cómo explicar el interés de un científico social orientado a otros temas vinculados a la economía, educación y sociedad en Asia, para desentrañar el desarrollo de la pandemia Covid 19 en México y la respuesta de nuestras autoridades?

 

JJRB. Una de mis líneas de investigación y, sobre todo, de docencia en el Colegio de México es “Población y políticas sociales en Asia del Pacífico”. Su punto de partida son las estadísticas vitales; es decir, comienzas por estudiar los determinantes de los nacimientos y de las muertes de un país específico. Cuando realizo un curso sobre el tema, los estudiantes seleccionan el país asiático sobre el cual buscan especializarse y, como eje del curso, tomo como ejemplo otro país. En ocasiones, éste suele ser México; en consecuencia, las causas de la mortalidad y el manejo de bases de datos no son desconocidos para mí. Bastó con un impulso para volcarme sobre la pandemia en México.

 

Ese impulso provino de las conferencias Covid-19 presentadas tarde tras tarde, por el Subsecretario Hugo López Gatell. Dados los cambios frecuentes en sus previsiones, desde muy temprano, me pregunté sobre las bases metodológicas de sus proyecciones; esperaba que hiciera públicos los criterios estadísticos del muestreo aleatorio realizado por los epidemiólogos de la Secretaría de Salud (Ssa); en junio, finalmente, puso en claro los criterios aritméticos de sus pronósticos y, la verdad, quede desilusionado por la simpleza y la superficialidad de sus cálculos.

 

INMUNIDAD DE REBAÑO

BML. Es interesante la referencia que, en su libro, usted hace sobre el locutor Javier Alatorre de TV Azteca y su llamado a no hacer caso a las recomendaciones del Dr López- Gatell, vocero de la Ssa. En la misma dirección de rebeldía estuvo su jefe el Sr. Ricardo Salinas Pliego quien, de alguna manera, ha pugnado por la “inmunidad de rebaño”. ¿Cuál es su visión sobre estos hechos mediáticos que contradijeron el mensaje oficial?  Usted parece de alguna manera dar una interpretación distinta que los detractores y críticos de Alatorre explicando su lógica. Me gustaría saber más sobre su interpretación de este incidente.

 

JJRB. Para mí, son dos hechos muy diferentes; en el caso de Javier Alatorre, sus detractores han mostrado hasta donde calan en la población las dificultades para comprender un mensaje escrito u oral; si usted revisa con cuidado el video del noticiero de TV Azteca o su transcripción, podrá comprobar que el Sr. Alatorre invitaba su audiencia a no hacer caso de las estadísticas presentadas por el subsecretario López Gatell.

 

Nunca la conminó a desechar las recomendaciones sanitarias. Cierto, el Sr. Alatorre pudo ser más explícito al formular su invitación; pero, los simpatizantes del gobierno quisieron entender otra cosa, mostrando que, pese a los progresos en la alfabetización formal, muchas personas carecen de habilidades básicas para formular una idea por escrito y comprender cabalmente el contenido exacto de un mensaje, sea escrito u oral. En términos técnicos, esa ausencia de habilidades para utilizar el lenguaje es considerada como una expresión de analfabetismo funcional.

 

La actitud del Sr. Salinas Pliego debe ser interpretada mediante diferentes esquemas justificativos. El primero está relacionado con el problema estructural de la población mexicana; en algún momento, justificaba las operaciones de sus negocios aduciendo que respondían a las necesidades de grupos sociales que viven al día y que requieren los salarios pagados por sus empresas o las transferencias percibidas mediante su sistema bancario; en ese sentido, tenía  razón; pero, esta es una segunda arista, su empecinamiento rayaba en la ilegalidad durante la “Jornada Nacional de Sana Distancia” (JNSD); aún así, fue tolerado, pero no sancionado; simplemente fue “denunciado” en alguna de las conferencias mañaneras.

 

Por otra parte, y esta es una tercera lectura, la opinión del Sr. Salinas Pliego sobre la inmunidad de rebaño fue formulada a destiempo, cuando estaba en vigor la JNSD y chocaba con las medidas de distanciamiento social. Después de terminada la Jornada, el Dr. Alomia, en los inicios de agosto, aceptó, de pasada y como quien no quiere la cosa, que el objetivo de la Nueva Normalidad era la inmunización de rebaño; pocas veces se ha tocado abiertamente este tema sensible; pero habiendo sido abordado por uno de los voceros oficiales y viendo las renuencias a restringir la movilidad de la población, durante noviembre y diciembre, a pesar de estar en una situación más grave que la de julio, uno sólo puede pensar que, en efecto, la apuesta es por la inmunización masiva, sin importar los costos humanos, pero minimizando los costos económicos.

 

POLÍTICA VS SALUD PÚBLICA

BML. Otras preguntas consisten en saber si prevaleció la dimensión política sobre la sanitaria en las acciones del gobierno mexicano, si los científicos y médicos se subordinaron a ese imperativo y se puede atribuir este espacio limitado de otras respuestas al afán de control y monopolio de las decisiones del presidente.

 

JJRB. Las dos primeras interrogantes van juntas; en marzo, para enfrentar la pandemia, Andrés Manuel López Obrador anunció someterse a las sugerencias de los científicos y presentó un grupo de 12 personas que serían los responsables de la política sanitaria; dos estaban vinculadas a las representaciones de la OMS y de la OPS en México, una al IMSS y otra al gobierno de la CDMX; las ocho restantes eran funcionarios de la SS. Cierto, las credenciales científicas de todas esas personas eran irreprochables; pero, siendo diez de ellos funcionarios gubernamentales, es probable que subordinaron sus responsabilidades científicas a la voluntad del presidente.

 

Por eso, desde el inicio, pudimos ver contradicciones entre, por ejemplo, las recomendaciones de la OMS para la contención de la pandemia y la apuesta del Subsrio. López Gatell por la mitigación de la pandemia, cuando todavía no había contagios en México y era factible la contención estricta.

 

Otra contradicción flagrante la podemos encontrar entre el decreto del Consejo de Salud General (CSG) para enfrentar la pandemia y el anuncio del Subsrio López Gatell sobre las libertades civiles y los derechos humanos. El decreto del CSG recurrió a los principales textos jurídicos nacionales e internacionales, para justificar explícitamente el derecho a la salud de todos los ciudadanos (e implícitamente el derecho a la vida) y formulaba como obligación ineludible la restricción de la movilidad física, tendiente a evitar los contagios.

 

El Subsrio. López Gatell recurrió a las libertades civiles y los derechos humanos para justificar la libertad de movimiento (y, por extensión, la libertad de no suspender actividades económicas) durante la JNSD; siendo el contacto interpersonal el medio de transmisión del virus, la movilidad física se convirtió en el catalizador de los contagios y en un atentado contra la vida de terceras personas.

 

Las interrogantes segunda y tercera también van juntas: la subordinación del funcionario/científico al político adquirió su expresión cabal cuando el Subrio. López Gatell definió a Andrés Manuel López Obrador no como “una fuerza de contagio”, sino como “una fuerza moral”.

 

Los criterios técnico-científicos fueron dejados de lado, para privilegiar el reforzamiento de la imagen política del presidente, deteriorada por la recesión económica derivada de la Austeridad Republicana y agravada por el cierre temporal de actividades productivas.

 

Hoy, insisto, estamos en peor situación, tenemos más de 110,000 muertes, los contagios diarios oscilan entre los 10,000 y los 12,000, las hospitalizaciones aumentan, pero el gobierno federal es renuente a volver a imponer una cuarentena, laxa o estricta. ¿La finalidad? evitar agravar el descalabro económico y salvar la imagen del presidente.

 

Libro inédito El túnel sin final. La política Sanitaria contra el SARS-CoV-2 en México, en exclusiva para diarionoticiasweb.com

 

ACTITUDES LAXAS PARA CONFINAMIENTO

BML. A pesar de medidas distintas y de muchas acciones preventivas en California y en países más avanzados y con más recursos médicos que México; ahí, ha habido fuertes rebrotes y repuntes de la pandemia. ¿Realmente tendríamos otro escenario menos preocupante en México si se hubieran tomado medidas más restrictivas y de mayor confinamiento?  ¿Hubiera cambiado mucho la situación si los mensajes del presidente y otros funcionarios hubieran sido más estrictos en relación con la libre movilidad de las personas?

 

JJRB. Para responder, necesitamos diferenciar la naturaleza y la acción del virus sobre los individuos, por un lado, y, por el otro, el carácter de la pandemia. La naturaleza del virus y la infección provocada por él son biológicas. En cambio, la pandemia es la difusión en gran escala del virus mediante los contactos interpersonales; en ese sentido, la pandemia es social y su dinámica depende de las condiciones sociales existentes en un país y en un momento determinados.

 

Así, en China, el país de origen del SARS-CoV-2, y en la mayoría de los países vecinos, los gobiernos, con el concurso de sus poblaciones, fueron capaces de contener el virus durante la primera ola de infecciones; sin embargo, ya sea por el cansancio de las poblaciones para seguir manteniendo las restricciones sanitarias, ya sea por las relaciones de interdependencia con el mundo exterior, esos países también han comenzado a experimentar rebrotes.

 

En nuestro continente, las experiencias han sido muy diferentes; tomemos tres países: Estados Unidos, Brasil y México; en los tres, la población económicamente vulnerable no está en condiciones de soportar cuarentenas largas y rigurosas; por vivir al día, necesita salir diariamente a ganarse el sustento. Eso lo sabe cualquier científico social o funcionario público que conozca los indicadores socioeconómicos; por eso, la renuencia a aplicar medidas estrictas de confinamiento social: la necesidad insatisfecha de garantizar el sustento puede convertirse en descontento político; de ahí que los responsables políticos asuman actitudes laxas con respecto al confinamiento.

 

Pero, cuando las autoridades federales de los tres países se desentendieron, los gobiernos locales se sintieron presionados y movidos a poner en práctica sus propios programas sanitarios, con frecuencia contra los gobiernos nacionales, creando un nuevo espacio de fricciones y confrontaciones políticas, tornando más complejas y más delicadas las coyunturas temporales y abriendo espacio para la intervención de otros actores sociales; por ejemplo, en Río de Janeiro, los narcotraficantes decretaron toques de queda en la favelas para limitar los contagios; en algunas regiones de México, los carteles repartieron despensas entre la población más pobre.

 

Con respecto al rumbo de la pandemia si la política sanitaria hubiera sido más estricta en México, la respuesta es sí; no hubiéramos evitado la pandemia, pero el número de infecciones y de muertes hubiera sido menor. Para tener una idea más clara sobre un escenario diferente, tengamos en cuenta tres momentos diferentes:

 

La importación de contagios. El Subrio. López Gatell no tuvo reparo en señalar que el virus fue importado por personas con una posición social acomodada. Cierto, pero esa es una media verdad; la otra mitad de la verdad es que el gobierno mexicano nunca ejerció un control estricto sobre los viajeros internacionales.

 

En México, nunca tuvimos un aislamiento riguroso y vigilado de los viajeros internacionales participantes, por ejemplo, en un vuelo internacional donde fue detectada alguna infección; apenas ahora empezamos a ver en la CDMX mecanismos electrónicos de seguimiento, pero no de control, sobre los contagiados; taiwaneses, singapurenses, japoneses y coreanos pusieron en práctica estos y otros mecanismos para contener los contagios.

 

El gobierno mexicano perdió la oportunidad de ejercer ese control estricto sobre un segmente mínimo de la población que contaba con todos los medios económicos para utilizar medios electrónicos de control y soportar el aislamiento durante el tiempo que fuese necesario.

 

La difusión local de los contagios. Con un número reducido de contagiados que hubieran escapado al control inicial, la difusión local hubiera sido más lenta; el gobierno hubiera tenido tiempo para preparar el personal médico y la infraestructura hospitalaria en una escala menor, pero con mejor calidad, y para concertar con las instancias estatales y municipales las prácticas adecuadas a las condiciones prevalecientes en cada lugar.

 

La difusión masiva de los contagios. Esta difusión hubiera sido menos masiva y la cuarentena podía haber sido de tres semanas como fue planeada originalmente, en vez de las nueve que duró la JNSD; siempre y cuando, las reglas de confinamiento hubiesen sido claras y aplicadas de manera estricta y si el gobierno hubiera diseñado programas de asistencia económica para la población más desprotegida y programas de apoyo para las empresas.

 

Por supuesto, todo eso era posible; pero, el tránsito de la posibilidad a la efectivad implica que el gobierno de México fuera otro. Todo indica que la austeridad republicana, la respuesta del presidente a todos los males del país, terminó por imponerse.

 

TENEMOS UN CALENDARIO, PERO NO TENEMOS VACUNAS

BML. Ya tenemos un calendario de vacunación programada de acuerdo a población vulnerable y por edades, iniciando la vacunación este mes de diciembre y hasta junio 2021; también se dice que aplicarse la vacuna no significa bajar la guardia y eliminar riesgos. Parece que el resto de diciembre será todavía de mucho contagio y muertes ¿Cuál es panorama que usted ve para los próximos meses en México? ¿Cómo observa el escenario con la vacunación y post vacuna? ¿Cuándo iniciará el descenso de contagios y muertes?

 

JJRB. El adagio “adelantar vísperas” resume un aspecto de la cultura política mexicana y sirve para dar por hecho aquello que todavía es un proyecto en ciernes. Así, tenemos un calendario, pero no tenemos vacunas, ni la infraestructura requerida para almacenarlas, distribuirlas y aplicarlas; por lo tanto, la vacunación está en el aire; todavía debemos esperar a que lleguen las vacunas y a que el personal de salud sea vacunado; a partir de febrero, según el calendario oficial, empezará la vacunación de la población; el comienzo efectivo es totalmente incierto y, dadas las circunstancias mundiales y nacional, los más probable es que sea más tarde y más lento.

 

De aquí a entonces, habremos atravesado una etapa crítica de la pandemia: desde el 20 de noviembre, el número de contagios oficiales ha aumentado, debido la inacción de las autoridades para evitar las aglomeraciones del fin de semana largo del Día de la Revolución, el Buen Fin y el Dia de San Judas Tadeo.

 

Tenemos en puerta la celebración de la Virgen de Guadalupe y, en seguida, las fiestas de fin de año. De nueva cuenta, la permisividad oficial se ha saldado con el incremento de contagios y con la saturación de los hospitales. Durante la segunda mitad de diciembre esta tendencia se agudizará y la cuesta de enero será la más difícil en muchos años.

 

La trayectoria de la curva de contagios en México puede servir para entrever qué sucederá después de enero. Según el Subsrio. López Gatell, la reactivación de México iniciaría cuando fuera abatido el 95% del máximo de contagios; sin embargo, la Nueva Normalidad comenzó el 1º de junio, con 2,771 infecciones y ¡después los contagios siguieron aumentando durante dos meses, hasta 9,556, el 1º de agosto!; entre esa fecha y el 20 de noviembre, el número de contagios osciló entre 2,197 (21 de septiembre) y 7,646 (11 de noviembre); es decir, la oscilacion fue entre el 25% y el 80% del valor máximo previo.

 

Ahora bien, el nuevo máximo de contagios es de 12,081, registrado el 27 de noviembre; es de esperar, que, durante la primera semana de enero, haya un nuevo valor máximo y, tal vez después, las infecciones estarían en reflujo y podrían situarse en ese rango del 25%-80% del máximo previo

 

En términos de muertes, eso significa que, en los próximos días, tendremos el doble del escenario catastrófico indicado por el Subsrio. López Gatell; para febrero, estaríamos cerca del triple de ese escenario.

 

Después, todo dependerá del ritmo de la vacunación, pues, por necesidad, habrá repuntes periódicos de infecciones: crecientes, si no hay vacunas; decrecientes, mientras más rápida sea la vacunación y más pronto sea alcanzado el umbral del 70%-80% de población vacunada. En resumen, el futuro no es halagüeño.

 

BML. Los organismos financieros pronostican un crecimiento entre el 3% y el 5% del PIB, para 2021 ¿cuándo iniciará ese crecimiento? Por la estrecha dependencia o vinculación de México con la economía de EU ¿qué tan determinante puede ser el comportamiento de la economía de EU y otras economías fuertes como China en ese crecimiento esperado de la economía mexicana?

 

JJRB. En el campo económico, la recuperación también es incierta. Del primero trimestre de 2019 al segundo trimestre de 2020, el PIB mexicano, en precios constantes de 2013, experimentó un decrecimiento acumulado de -18.7%; antes de la pandemia, el decrecimiento marginal trimestral estuvo ligado a la política de austeridad del gobierno.

 

Durante la primera fase de la pandemia, el retroceso substancial del PIB fue determinado por el cierre de los proveedores asiáticos de 1/3 de los insumos utilizados por México, durante enero y febrero, y, durante marzo y abril, por el cierre de Estados Unidos, como mercado de exportación, y de Europa, como segunda fuente de insumos

 

Cabe señalar, que la situación todavía es irregular, pues la frontera mexicano-estadounidense seguirá cerrada al tráfico no esencial hasta el 21 de diciembre.

 

Hasta ahora, no hay indicio de que el gobierno abandonará la política de austeridad y el desempeño de la economía mexicana seguirá dependiendo de los aleas de la economía mundial. Por eso, el crecimiento de +12.1% registrado durante el tercer trimestre de 2020 es insuficiente para considerar que la recuperación será sostenida; aun así, después de anunciada la tasa de crecimiento del PIB del tercer trimestre de este año, el presidente volvió a adelantar vísperas, anunciando una pronto y sostenida recuperación; ésta dependerá del desempeño de nuestros principales socios económicos estadounidenses, asiáticos y europeos, en ese orden de importancia.

 

Ahora bien, las noticias dejan entrever que los repuntes y los rebrotes de infecciones están en el orden del día de nuestros principales socios; sus economías seguirán funcionando de manera irregular, perturbando la economía mexicana.

 

Los observadores son más cautos y consideran que sería hasta 2023 que el PIB mexicano volverá alcanzar el nivel registrado al final del primer trimestre de 2019. Para México, desde el punto de vista económico, 2018-2024 será un sexenio perdido, a causa de la conjunción de la austeridad republicana y de la pandemia.

*Consultor en migración internacional con enfoque en salud migrante binacional México-EU y salud pública. Director Ejecutivo de Fundación Promigrante AMERICASINMUROS AC en Cd de México.
Foto: researchgate.net