abril 19, 2021

#ConferenciaDeSeguridad de #Múnich 2021: El futuro de las #RelacionesTrasatlánticas

#ConferenciaDeSeguridad de #Múnich 2021: El futuro de las #RelacionesTrasatlánticas

A causa de la pandemia de coronavirus, la quincuagésima séptima conferencia anual de Seguridad de Múnich se realizó de forma virtual el pasado 19 de febrero. Entre los participantes estuvo el presidente estadounidense, Joe Biden. Otros conferencistas fueron la Canciller alemana, Angela Merkel, el Presidente francés, Emmanuel Macron, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, el ministro del Medio Ambiente de Estados Unidos, John Kerry, el empresario Bill Gates, la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg y el Primer ministro británico, Boris Johnson.

La conferencia Más allá de la falta de occidentalidad: renovación de la cooperación trasatlántica, superación de dificultades mundiales, un título que suena un poco a un pedido de ayuda del lado de Occidente, guiado por el deseo de restaurarse.

 

Fue moderada por el presidente de la conferencia de Seguridad de Múnich, Wolfgang Ischinger, y por su asistente, la periodista Natalie Amiri. Aparte de la reafirmación de la Alianza Atlántica, preocupación que se reflejó en todos los discursos, el tema central fue el problema de cómo el mundo deberá combatir la pandemia de Covid-19.

 

El presidente estadounidense utilizó su discurso para anunciar que “América está nuevamente de regreso” y que en su presidencia Estados Unidos intentará “conducir” la alianza atlántica. Según comentaron varios periódicos, entre ellos un editorial del Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) del 20 de febrero, el presidente Biden dio la impresión en cierta parte de su discurso de “sobre actuar” un poco. La realidad es que, dice el editorialista, Joe Biden lleva una carga pesada: sobre todo el “polarizado frente interno”, acompañada por el peor número de víctimas de covid y una enorme pérdida de respeto en todo el mundo, es decir, la poca credibilidad en el “modelo americano” y una autoridad cada vez más débil, en tanto que China se está convirtiendo en la potencia dominante del siglo XXI.

 

Según el presidente Biden, el mundo está en una encrucijada entre “Autocracia y Democracia” (la nueva batalla por Occidente). Clamó por que Occidente no se divida, sino que permanezca unido. Advirtió, sobre todo, de la “competencia sistémica con China que desafía geopolítica, geoeconómica y tecnológicamente a Occidente y de “Rusia, que con Putin trata de minar la Unión Europea (UE) y la Alianza Atlántica”.

 

La impresión que dejaba el discurso era que se trataba de mucha retórica combinada con la consigna repetitiva de “America is Back”, con lo que quería decir “La Alianza Transatlántica está de regreso”. “Estado Unido está plenamente comprometido con la OTAN, que permite nuestra defensa compartida… Mantendremos nuestra fe en el Artículo 5 de la OTAN”, el cual es una garantía porque un “ataque contra uno, es un ataque contra todos”.

 

Biden recalcó que estamos en un punto de inflexión entre los que argumentan que, dadas las enormes tareas que enfrentamos -desde la cuarta revolución industrial hasta la pandemia mundial- la “autocracia” es el mejor camino, en tanto que otros entienden que la “democracia” es esencial para superar esas dificultades”. Entre las grandes dificultades que mencionó Biden se encuentra la necesidad de (…) “prepararnos juntos para una competencia estratégica a largo plazo con China (…) tenemos que corregir los abusos económicos del gobierno chino y la coerción que mina los cimientos del sistema económico internacional. Todos, todos tienen que jugar con las mismas reglas”.

 

“Tenemos que darle forma a las reglas que gobernarán el avance de la tecnología y a las normas de conducta en el cyberespacio, en la inteligencia artificial y en la biotecnología”. Aprovechó la ocasión para dirigir su ataque contra Rusia, al afirmar que “el Kremlin ataca nuestras democracias” y trata de minar muestro mecanismo de gobierno (…) Putin quiere minar la OTAN y amenaza a los estados. Es por eso que combatir la temeridad -la temeridad y el “hackeo” rusos de redes de computadoras, en Estados Unidos y en toda Europa y el mundo- se ha vuelto determinante para proteger nuestra seguridad colectiva. Los desafíos que representa Rusia pueden ser diferentes que los de China, pero son tan sólo reales”. Concluyó con una referencia a la pandemia de covid-19 al anunciar que Estados Unidos había prometido 2 mil millones de dólares a COVAX (programa mundial de vacunación).

 

La canciller Merkel en la línea pragmática

En su turno, la canciller Angela Merkel hizo un intenso llamado en defensa del “multilateralismo” similar al que hiciera hace dos años en Múnich, citando al gran científico y descubridor alemán Alexander von Humboldt: “Todo es interacción”. Los actos multilaterales, recalcó, están demostrados hoy por la lucha contra la pandemia. A menos que todos los hombres del mundo se vacunen lo antes posible, las mutaciones crecerán y no habrá oportunidad de derrotar al virus, advirtió la canciller. En la conferencia del G-7, el mismo día, los jefes de Estado acordaron un respaldo financiero más amplio para acelerar los trabajos de COVAX. Alemania donará mil quinientos millones de euros.

 

La canciller se comprometió a que con el presidente Biden Alemania se “unirá a la sociedad transatlántica” e intentará alcanzar el 2 por ciento del PIB que se destinará a la defensa.” Alemania está comprometida con la OTAN como un pilar clave”, dijo. Recalcó también que en los términos de los intereses de Europa hay cosas “que son de gran importancia para nosotros, por ejemplo, el compromiso en África y Siria. Tenemos que ver -todos esos países están directamente a unos pasos de la Unión Europea. En los últimos años, Alemania se comprometió fuertemente con África -donde Francia lleva el mayor peso”. Respaldó explícitamente la iniciativa de progreso Sahel 5 promovida por Francia (G5, Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Niger) y dijo que la “relación con África es de tal importancia estratégica que debería ser un tema del análisis transatlántico”. Otro aspecto es cómo la situación se desarrollará en Libia. “Tenemos que promover el proceso constitucional de Siria -por medio de las Naciones Unidas, porque también en Siria sólo habrá una solución pacífica si muchos ciudadanos que dejaron el país obtienen un futuro político en su patria; vamos a trabajar estrechamente con el JCPOA y esperamos que este acuerdo tenga una nueva oportunidad”.

 

Al hablar sobre la “sociedad transatlántica” Merkel destacó la necesidad de una estrategia común hacia Rusia y China; lamentó que el proceso de paz de Minsk para resolver el conflicto ucraniano no esté funcionando y que Rusia una y otra vez haya envuelto a integrantes de la UE en conflictos híbridos. De ahí la necesidad de una “agenda rusa”, así como la necesidad de desarrollar una “agenda hacia China”, que por una parte es un “competidor sistémico”, y por otro, China necesita la solución de problemas internacionales. “China ha ganado peso en el último año y tenemos que hacer algo contra esto, como alianza transatlántica y como las democracias del mundo”.

 

Es por ello importante la entrega de vacunas a los países pobres, para que no sean sólo Rusia y China quienes les entreguen las vacunas, pero también “tenemos que preguntarnos ¿cómo usar el COVAX y el multilateral G7 para impulsar la vacunación en los países pobres y en África?”

 

Esta última declaración de la canciller sonó contradictoria, dado que solo hace unas semanas Merkel conversó por teléfono con el presidente Putin sobre la vacuna rusa Sputnik V. Esta vacuna que en agosto del año pasado fue hasta ridiculizada por muchos comentaristas de la prensa alemana, obtuvo una excelente evaluación de la revista científica británica Lancet. Según “Russland Analysen” y el sitio de internet ruso gazeta.ru, esta vacuna se ha registrado en por lo menos treinta países. Lo que no queda claro es porqué la canciller alemana, por “razones geoestratégicas”, advierte que Occidente no puede permitir que se abran las puertas a la “diplomacia de las vacunas” de Rusia y de China.

 

Más “autonomía estratégica de la UE”

El presidente francés, Emmanuel Macron (cuyo discurso no ha sido publicado en su forma escrita), se pronunció más sobre las diferencias que tendrá que enfrentar la “sociedad transatlántica con Biden. Al hablar sobre las múltiples tareas históricas que enfrenta Occidente mencionó que es necesario “construir un multilateralismo efectivo con respecto al clima, para la protección de la democracia, de la libertad de expresión, reglamentos contra el “hackeo” en internet”, hay que trabajar con África y trabajar contra la desigualdad. “El multilateralismo efectivo es una tarea enorme para Europa y para Estados Unidos, para que las vacunas se puedan entregar a todos los países del globo, un tópico -como él dijo-, que ha sido analizado y sancionado por el G-7 en su reunión de este mismo día, la cual concluyó con un compromiso del G-7 de incrementar el financiamiento de la iniciativa.  Macrón puso el énfasis en que los seis millones y medio de personas que trabajan en el sistema de salud de África deberían recibir de inmediato 13 millones de dosis de vacunas, “de lo contrario, volverán los ojos a Rusia y a China para obtener la vacuna”.

 

El segundo pilar de la sociedad transatlántica, según Macron, es la definición común para “construir el Plan de Seguridad común. Tenemos que reconstruir un nuevo plan de seguridad para la OTAN”, dijo Macron. “Este concepto significa que necesitamos dialogar con Rusia”, de forma que Europa pueda vivir en Paz.

 

Es de notar que Macron fuera el único líder de Múnich (en otras conferencias de Múnich tuvo lugar un intenso diálogo Este y Oeste, el cual estuvo ausente este año) que, en medio de histeria proveniente de Estados Unidos hacia Rusia, que incluye nuevas sanciones, abordase el tema “diálogo con Rusia”.

 

Así subrayó también que Europa necesita tratar más con su “vecindario”, como África y el Medio Oriente, aunque recalcó que Estados Unidos y Europa no necesariamente tienen “las misma prioridades”. Macon señaló que Estados Unidos está orientado hacia el Pacífico, siendo que en tiempos pasado se orientaba hacia la defensa de Europa. Pidió, por lo tanto, que “Europa asuma más la carga que comparte y que sea menos dependiente de Estados Unidos. De esa forma seremos un socio confiable. Este plan nuevo y común es importante para resolver conflictos regionales como el de Siria, la crisis de la zona del Sahel o de Nagorno Karabaj de forma coordinada, y así poder contribuir a la solución de problemas regionales”.

 

El presidente de la Conferencia de Seguridad de Múnich le pidió a Macron que explicara los que significa para la Unión Europea el concepto que repitió en varias ocasiones de la “autonomía estratégica”, dado que dicho concepto había provocado algún escepticismo en Estados Unidos y había alimentado el temor de que Europa pudiese apartarse de ese país.

 

La respuesta de Macron fue muy clara (a algunos comentaristas de la prensa -en especial del Reino Unido- no les gustó lo que dijo). En términos de “compartir la carga de la OTAN”, dijo, la mayor parte la soporta Estados Unidos y la canciller Merkel ha dicho que se tiene que hacer más para repartir esa carga. “Así podemos alcanzar el equilibrio en la relación transatlántica y mostrar a los estadounidenses que somos un socio confiable, al reducir la contribución neta de Estados Unidos”. Necesitamos más Europa. Enfrentamos dificultades comunes, pero no necesariamente las mismas prioridades… Creo en la OTAN, pero necesitamos más claridad política del concepto de la OTAN. Debe existir una arquitectura de seguridad fincada en la confianza y esto significa que debemos hablar con Rusia y con China… La OTAN necesita un nuevo momento político y lo mejor para Europa es que esté a cargo de su “propia seguridad estratégica” y hacernos de más “responsabilidad de la autonomía estratégica”.

 

Secretario general de UN: la necesidad de una tregua mundial

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, además del presidente de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió de los peligros de la “rivalidad geoestratégica” cuando toca el asunto de poner las vacunas contra el covid-19 a disposición de todos los seres humanos. Recalcó 1. La necesidad de una vacuna mundial que pueda alcanzar todos los rincones del mundo. 2. La necesidad de gastar por lo menos 6 800 millones de dólares y obtener las licencias tecnológicas para producir las vacunas. Destacó, en primer lugar, que el G20 (ahora presidido por Italia), los expertos científicos y toda la maquinaria de UN deben comprometerse en este esfuerzo. 3. Además la necesidad de reducir las emisiones mundiales de Co2 a casi cero en 2050; pidió que “se reduzcan las tensiones geopolíticas. No es posible que dos grandes potencias, Estados Unidos y China, dividan las capacidades y al mundo. Estoy a favor de una tregua mundial, de otra forma, todos perderemos”. 4. Se tiene que redefinir el financiamiento de la economía mundial. “Esto significa que se debe reforzar el multilateralismo”. Durante el debate, Guterres recalcó la necesidad de unir a todos los países, así como a las empresas, para cumplir con lo que él llamó el “deber de la vacunación mundial”.

MSIa Informa

Foto: Especial

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