CERVEZA, PARA EVITAR EL ALZHÉIMER

CERVEZA

 

El silicio es capaz de interaccionar con el aluminio, un metal neurotóxico que se relaciona con la demencia y otros desórdenes neurodegenerativos, aseguran expertos.

 

Así que un consumo moderado de cerveza (dos cañas al día de 200 ml.) aportaría el 50% de la ingesta diaria recomendable de silicio, y por tanto disminuye uno de los factores de riesgo de la enfermedad de Alzhéimer.

 DE SABOR AMARGO

La cerveza es una bebida alcohólica, no destilada, de sabor amargo, que se fabrica con granos de cebada germinados u otros cereales, cuyo almidón se fermenta en agua con levadura y se aromatiza a menudo con lúpulo, entre otras plantas.

 

De ella se conocen múltiples variantes con una amplia gama de matices debidos a las diferentes formas de elaboración y a los ingredientes utilizados.

 

GENERALMENTE PRESENTA UN COLOR AMBARINO CON TONOS QUE VAN DEL AMARILLO ORO AL NEGRO PASANDO POR LOS MARRONES ROJIZOS.

 

Se la considera «gaseosa» (contiene CO2 disuelto en saturación que se manifiesta en forma de burbujas a la presión ambiente) y suele estar coronada de una espuma más o menos persistente.

 

Su aspecto puede ser cristalino o turbio. Su graduación alcohólica puede alcanzar hasta cerca de los 30 % vol., aunque principalmente se encuentra entre los 3 % y los 9 % vol.