octubre 17, 2021

Casimiro y Engracia: De unas vacaciones de ensueño a una infernal celda, acusados de secuestro de menores

Casimiro y Engracia: De unas vacaciones de ensueño a una infernal celda, acusados de secuestro de menores

 

Bolivar Hernandez*

Casimiro se enamoró perdidamente de Engracia, una rica comerciante de Veracruz. Engracia era coqueta como todas las jarochas, muy salerosa, morena de pelo ensortijado, bajita y un poco rechonchita. Tenía sus encantos, además de mucho dinero, producto de sus negocios de compra y venta de granos básicos.

 

Engracia comercializaba arroz y frijol de Veracruz, frijol negro. Y todas las mañanas de madrugada salía en su pickup, Ford último modelo, a recorrer las zonas productoras de dichos granos para hacer compras anticipadas con los campesinos. Traía bastante dinero en efectivo con ella, típica conducta de los intermediarios, los negocios se hacen en caliente y al chaz chaz.

 

Casimiro sembraba harto frijol en el municipio veracruzano de Martínez de la Torres, y por eso tuvo tratos con Engracia. No fue un amor a primera vista ni mucho menos, se tardó Casimiro casi dos años en conquistar a la negra Engracia. Se gustaban y platicaban mucho sobre sus vidas personales.

Casimiro tenía más de 45 años, soltero, desafortunado en el amor, varias parejas le fueron infieles, ya no quería saber nada de mujeres.

Engracia había cumplido 30 años cuando conoció a Casimiro, y se acababa de separar de su marido con quien procrearon 4 hijos.  Chicos todos sus hijos, el mayor de 10 años y la chiquita de apenas dos.

 

Aunque Engracia estaba separada y vivía aparte con sus hijos, el marido tenía ciertos días a sus hijos, por un acuerdo verbal entre ellos.

 

En cierta ocasión

Casimiro le propuso a su amada Engracia irse de vacaciones con todo y niños a Acapulco, al otro extremo del Puerto de Veracruz, al Pacífico, en su gran camioneta último modelo.

Engracia no le comunico nunca de sus planes de vacaciones a su exmarido, y se largó a Acapulco quitada de la pena, con su amante y con sus niñitos.

 

Ocho días estuvieron felices todos en Acapulco, se alojaron en el Marriot, hotel de lujo, con piscinas para todos los gustos,  bufetes ricos y variados, discotecas en su interior, y tuvieron además paseos en yate por la bahía.

¡Que alegría más grande, por Dios santo!

 

Al volver al Puerto de Veracruz

Se encontraron con la noticia que el exmarido de Engracia puso una demanda penal en contra de Engracia y de Casimiro, por el delito de secuestro de menores .

 

La policía ministerial ya andaban tras ellos. Y los capturaron a todos en la casa de Casimiro.

La pareja de amantes fueron a dar a la cárcel sin derecho a fianza , y los niños fueron devueltos al padre de los menores.

 

Casimiro se lamentó muchísimo por los dos años que estuvo preso.  Cuando  iban sus amigos a visitarlo a la cárcel, él solía repetir esto:

¡Cómo putas terminé preso!, ¡Esos niños ni eran míos! Yo solo quería a Engracia. A los chamacos los detestaba, porqué tenían toda la jeta de su padre .

*La Vaca Filósofa.

Foto: ErikaWittlieb 

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