Aquí los terribles efectos de trabajar en la noche

 

A causa del ritmo de vida en la ciudad, es cada vez más común que se ofrezcan diversos servicios en horario nocturno: tiendas de conveniencia, farmacias y hasta algunos restaurantes son ejemplo de esta tendencia.

No obstante, el trabajo nocturno no constituye una novedad. Contamos con el caso del personal de los hospitales, médicos y enfermeros; también las personas que trabajan en los servicios de emergencia, como bomberos y policías.

De hecho, hoy es frecuente encontrar en las bolsas de trabajo plazas con horarios nocturnos. Incluso, en ocasiones, los sueldos para esos empleos llegan a ser más altos.

En España se levantó una encuesta cuyos resultados llamaron la atención. Más de 2.3 millones de personas laboran durante el turno de la noche total o parcialmente, según la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Lo más interesante de la estadística es que las personas que trabajan durante el turno matutino duermen en promedio 7.1 horas; mientras que quienes trabajan de noche descansan 5 o, a lo mucho, 6 horas.

Estas diferencias en el sueño son aún más complejas de lo que parecen, indica el doctor Eduard Estivill, experto en temas de salud. Cuando nos referimos al descanso, no solo es cuestión de cantidad, sino también de calidad.

El cerebro se encuentra programado genéticamente para dormir de noche y estar despierto de día. Un grupo de células conforma allí nuestro reloj biológico. Así que quienes duermen de día no tendrán un sueño reparador, comenta Estivill.

Y es que el cerebro requiere de algunos factores que solo se presentan por la noche: la temperatura corporal sube durante ese momento del día y es también cuando se fabrica la melatonina.

Algunas de las consecuencias de dormir de día son el carácter irritable, la tendencia a la depresión y los cambios hormonales. También influye mucho en el ciclo menstrual de las mujeres: son más dolorosas y más duraderas, agregó el médico experto en temas del sueño.

Según el American Journal of Preventive Medicine, basándose en un estudio de los casos de 74.000 enfermeras de hospitales británicos, se descubrió que existe una posibilidad mucho mayor de padecer, entre otros terribles efectos, enfermedades cardiovascuales en personas que laboran de noche de forma permanente o rotativa.

Estivill aconseja encarecidamente que las personas mayores de 35 años eviten los trabajos nocturnos; ya que a partir de esa edad el cerebro ya no responde a los cambios de ritmo. De modo que se corre el riesgo contraer terribles padecimientos.

Para quienes no puedan cambiarse al turno de la mañana, se recomienda que porten gafas oscuras al salir del trabajo por la mañana, para evitar la luz del Sol y “engañar” al cerebro para que que comience a fabricar melatonina de forma natural; además se debe ingerir comprimidos de melatonina media hora antes de acostarse y, de preferencia, evitar el ruido, y así lograr un sueño más reparador.

Laborar algunos días en la noche y otros durante la mañana puede resultar peor; por lo que se recomienda tener actividades siempre con el mismo horario para lograr que el cerebro se aclimate al ritmo de vida.