Deutsche Bank y MPS, hermanos de sangre del sistema bancario europeo

bancoFoto: Gestión

 

 

 

¿Qué tienen en común el Monte Paschi di Siena (MPS) italiano y el Deutsche Bank (DB)? Ciertamente, la falta de escrúpulos, los altos riesgos asumidos y la eventualidad de ser rescatados con recursos públicos.

 

Aunque sean de dimensiones muy diferentes, ambos son una especie de símbolos de sus sistemas bancarios nacionales. El MPS es el más antiguo y longevo banco del mundo, fundado en 1472, hoy está a punto de quebrar. El DB, con 146 años de existencia, se convirtió en un sinónimo y pilar de la capacidad económica de Alemania, por lo menos hasta su hundimiento en las vorágines de los peores tipos de especulación financiera.

 

NAVÍO SE HUNDE

A pesar de estas peligrosas semejanzas, extrañamente, consejeros económicos de la canciller Angela Merkel, como su “ayudante de órdenes” Christopher Schmidt, están muy preocupados con el futuro del MPS. Apuntan el dedo hacia un navío en peligro, pero no ven o no quieren ver, el navío que ya se está hundiendo.

 

No obstante, recientemente, la revista alemana Der Spiegel publicó un largo artículo sobre las actividades del DB, en verdad, un verdadero dossier, devastador e implacable. El texto, basado en el análisis de miles de páginas de documentos y numerosas entrevistas, inicia con las siguientes y duras palabras, usadas para explicar la involución del banco: Ganancia, provincialismo, debilidad, orgullo, decadencia y arrogancia”.

 

El semanario resalta que el colapso del principal banco alemán es el resultado de décadas de fracasos de sus dirigentes. En el período entre 1994 y 2012, se perdió totalmente el control del banco, para “saquear y derrumbar a su propia alma”.

 

UNA CARICATURA DEL “LOBO DE WALL STREET”

Si, algún día, el DB fue considerado un ícono de respetabilidad y de solidez, pero ahora, se transformó en una caricatura del “Lobo de Wall Street”. “El Deutsche Bank está quebrado”, afirma el texto, sumergido por nada menos que ¡7 800 acciones judiciales!

 

En 1994, el balance del DB registraba un valor de 573 mil millones de euros y el banco tenía 73 mil funcionarios, de los cuales había tres cuartas partes en Alemania. En 2001, el número de funcionarios subió a 95 mil, pero apenas la mitad está en Alemania. En 2007, el banco valía 2.2 billones de euros y sus funcionarios alemanes eran solamente un tercio del total. En 2015, el balance registró 1.6 billones de euros y 100 mil funcionarios distribuidos en 70 países de todo el mundo.

 

Como se percibe, el proceso de internacionalización del banco pasó a imitar los comportamientos gerenciales de estilo anglo-americano y dejó de ser el mayor banco comercial alemán, para convertirse en un banco de inversión anglo-americano. Tanto es así que la revista británica The Economist lo definió como “un gigantesco fondo hedge”.

 

Con su internacionalización, se inició de hecho la fase de sus excesos de los errores y del peculado intencional, cuyas consecuencias legales están, ahora, devorando los resultados del banco. Entre ellas, la opción por operar en la especulación con derivados financieros de varios tipos, particularmente, los vinculados a préstamos inmobiliarios e hipotecas.

 

INSTRUMENTOS Y OPERACIONES DE ALTO RIESGO

Es importante notar que, en 1994 la mayoría de las ganancias del DB provenían de servicios bancarios comerciales tradicionales; en el 2007, más del 70% de las ganancias del banco vinieron de la llamada “división de inversiones”, el departamento financiero involucrado predominantemente con instrumentos y operaciones de alto riesgo.

 

Fue en este período que las relaciones entre el DB y el MPS se volvieron más estrechas, debido a una variedad de derivados financieros que el banco alemán concedió al italiano para cubrir déficits presupuestales –y que generaron enormes daños para el MPS. Daños que han generado déficits mayores e, incuso, otros derivados, como el célebre “Santorini” (por ironía, nombre de la isla griega que registró una de las mayores erupciones volcánicas de la Historia en el siglo XVI a.C).

 

Sin embargo, es claro que el DB obtuvo ganancias significativas con sus “derivados MPS”.

 

El problema, entonces, pasó a ser la creencia de los altos jefes del DB de que habían descubierto el “poder de los dioses”, que los llevaría a la posición de banco número uno del mundo en el sector de derivados financieros, superando hasta a los mega-bancos estadounidenses.

 

SALARIOS ESTRATOSFÉRICOS DE LOS GESTORES

En el mismo período, los bonos de los ejecutivos se expandieron. Todavía en 2015, siete años después de la eclosión de la gran crisis financiera que, por primera vez, puso en relieve la anomalía de los salarios estratosféricos de los gestores, nada menos que 756 altos funcionarios del DB recibieron bonos de por un millón de euros.

 

Hasta hoy, el DB está cerrado en una especie de “nicho darwinista, un bufete self service para pocos, donde nadie puede ser culpabilizado”, dijo el reportaje de Spiegel.

 

La crisis del DB es tan profunda que convenció a Spiegel, normalmente identificada con el pensamiento liberal, de que no se puede excluir la opción más extrema para enfrentarla, la de su rescate público por el gobierno alemán –lo que lleva a las preocupaciones de Berlín con una solución semejante para el MPS.

 

Es evidente que una investigación crítica de los sistemas bancarios, en este caso, el alemán y e italiano, tiene a aumentar el descrédito en relación a todo el mundo bancario, minando la propia arquitectura europea.

 

En nuestra opinión, es hora de que los consejos de administración y los gestores de los varios bancos en dificultades sean sometidos a una rigurosa investigación judicial, así como los mayores beneficiarios de la juerga especulativa.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

The following two tabs change content below.

Diario Noticias Web

Diario Noticias Web es una joven empresa periodística digital independiente, con información actual y analítica, de ágil lectura...